Farmacéuticas proponen ampliar el factoraje y destrabar deuda de más de G. 100.000 millones

Un total de diez cámaras que aglutinan a industrias e importadores del sector farmacéutico se reunieron con el viceministro de Economía, Óscar Lovera, para analizar la crítica situación financiera que afecta a los proveedores del Estado.

El encuentro derivó en la conformación de una mesa de trabajo que estudiará a fondo el problema de la deuda estatal y los instrumentos financieros disponibles para su cancelación, aunque hasta el momento no se alcanzó una solución concreta. Los gremios empresariales buscan destrabar un pasivo que supera los G. 100.000 millones entre medicamentos e insumos, una cifra que se ha vuelto insostenible para las empresas del rubro.

La propuesta central presentada por el sector privado consiste en la modificación del artículo reglamentario de la Ley de Factoraje, de manera que este mecanismo financiero pueda ser utilizado no solo para la deuda correspondiente a medicamentos, sino también para cubrir el pasivo generado por la provisión de insumos médicos.

Actualmente, la normativa limita el alcance del factoraje, excluyendo a un segmento importante de la deuda que mantienen las instituciones del Estado con los proveedores. La Cámara de Representantes e Importadores de Productos Farmacéuticos, Tocador, Domisanitarios y Afines (Cripfa) es una de las voces más activas en este reclamo, advirtiendo que, sin esta ampliación, muchos proveedores quedarán fuera del mecanismo de cobro.

Rocío Figueroa, vocera de Cripfa, señaló que la deuda total del Estado con el sector farmacéutico asciende a G. 775.000 millones únicamente en medicamentos, una cifra récord que evidencia la magnitud de la crisis. A esto se suman otros G. 100.000 millones correspondientes a insumos, que son precisamente los que buscan incluir en el factoraje.

“Consideramos que no hay voluntad de pago”, había declarado anteriormente la representante gremial, en referencia a la falta de respuestas concretas por parte del Gobierno para hacer frente a estos compromisos de larga data.

La afectación al servicio de atención de salud ya es una realidad, según alertan los proveedores. A pesar de la crítica situación financiera, las empresas del rubro continúan brindando fármacos a las instituciones sanitarias para evitar un colapso total del sistema, asumiendo el costo financiero de una mora que se extiende por períodos superiores a un año.

El mecanismo de factoraje, también conocido como factoreo, consiste en una cesión de créditos que permite a los proveedores cobrar sus facturas a través de entidades bancarias, mientras el Estado se compromete a pagar posteriormente a los bancos en un plazo acordado. El ministro de Economía, Carlos Fernández Valdovinos, había anunciado la implementación de este sistema para saldar las deudas con farmacéuticas, con un plazo de pago estatal de tres años. Sin embargo, los representantes del sector privado exigen que los intereses que genere este mecanismo corran por cuenta del Estado y que se garantice una solución definitiva que permita alcanzar una deuda cero con los proveedores de la salud.

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