Ganaderos se plantan con su rechazo frontal a la suspensión de la vacuna contra la fiebre aftosa

(Por SR) La ganadería paraguaya volvió a marcar una postura firme y unida. Representantes de las cinco principales razas bovinas del país —Nelore, Brangus, Braford, Brahman y Senepol— ofrecieron una conferencia de prensa conjunta para expresar su rechazo categórico a la propuesta del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) de avanzar hacia el levantamiento de la vacunación contra la fiebre aftosa. El comunicado oficial advierte que el cambio de estatus sanitario pondría en riesgo el mayor patrimonio productivo del país y los mercados conquistados con décadas de trabajo público-privado.

Luis Soljancic, presidente de la Asociación Paraguaya de Criadores de Nelore, en entrevista con InfoNegocios, explicó que el mensaje es claro: “Los productores no estamos de acuerdo con dejar de vacunar. Hoy el 99,9% de los ganaderos del país quiere seguir protegiendo su hato bovino. La vacuna es la herramienta que nos garantiza estabilidad y acceso a mercados. No existe ningún argumento valedero para suspenderla”.

Asimismo, los ganaderos advirtieron que, de ser necesario, no dudarán en solicitar la destitución del titular de Senacsa, argumentando que una decisión de tal magnitud no puede tomarse sin el respaldo del sector productivo, que es el principal sostén de la ganadería y la exportación cárnica del país.

La preocupación del sector se sustenta en la experiencia reciente. El comunicado recordó el brote de aftosa en 2011, que provocó pérdidas inmediatas de más de US$ 700 millones, equivalentes a casi el 3% del PIB de ese año. La caída del 75% en el valor de las exportaciones cárnicas significó un golpe devastador para toda la economía nacional. “Ese error nos costó demasiado caro, y no podemos volver a repetirlo. Con ese dinero se hubiesen podido construir 7.000 escuelas o 70 hospitales”, remarcaron los gremios.

Actualmente, la carne paraguaya llega a los mercados más exigentes del mundo, incluidos Estados Unidos, México y Canadá, y tras auditorías recientes también a destinos como Japón y Corea. Ninguno de estos países, afirman los ganaderos, exige un cambio de estatus sanitario para mantener o mejorar el acceso. “Hoy no tenemos ningún mercado que nos diga: ‘dejen de vacunar y les vamos a pagar más’. Eso no existe. Entonces, ¿por qué arriesgarse?”, sostuvo Soljancic.

La comparación de costos también fue parte central del argumento. Una campaña nacional de vacunación representa unos US$ 20 millones, frente a los más de US$ 2.000 millones que genera la exportación anual de carne bovina. “Si dejamos de vacunar y se produce un brote, los precios de nuestro ganado caerían a la mitad y el sector financiero entraría en crisis, porque los productores tenemos deudas que superan los US$ 1.700 millones”, advirtió el titular de Nelore.

Otro punto de debate es la contradicción dentro del propio Gobierno. Mientras el presidente de Senacsa se mostró favorable a avanzar con el levantamiento, el ministro de Agricultura y Ganadería, Carlos Jiménez, declaró públicamente que no acompaña la medida. “Nos sorprende que dentro del Ejecutivo existan posturas tan diferentes. Valoramos mucho la firmeza del ministro Jiménez, porque él también es productor y conoce la realidad del campo”, destacó Soljancic.

El dirigente insistió en que esta decisión no puede tomarse “a puertas cerradas” y sin la participación del sector productivo. “Los criadores no nos vamos a quedar callados ni en segunda fila esperando resoluciones. Si es necesario, pediremos la destitución de autoridades que insistan con esta idea, porque estamos hablando del futuro de la ganadería paraguaya y de más de un millón de empleos directos e indirectos”, enfatizó.

La conferencia reunió a Andrés Godoy (Senepol), Juan Carlos Martínez (Brangus), Mustafá Yambay (Braford), Luis Soljancic (Nelore), Yunzo Udagawa (Brahman) y Horacio Fernández Pedroso, de la Polled Hereford quienes reafirmaron que seguirán sumando gremios para reforzar la oposición a cualquier intento de cambio de estatus. También recibieron el respaldo de asociaciones equinas y ovinas, que compartieron la misma preocupación.

 Si bien la conferencia fue encabezada por los cinco principales gremios de productores, los dirigentes remarcaron que esta postura refleja la posición de casi la totalidad de los gremios asociados a la Asociación Rural del Paraguay (ARP) y de la propia ARP, que también comparte el rechazo al cambio de estatus sanitario. Una muestra de esta unidad es la presencia de la Asociación de Criadores de Polled Hereford, que días atrás ya había emitido un comunicado oficial expresando su oposición a la suspensión de la vacunación.

El mensaje del sector es contundente: la ganadería paraguaya es el motor de la economía, genera divisas, empleos y desarrollo en todo el territorio, y no puede ponerse en riesgo por una medida que, a juicio de los productores, no tiene sustento técnico ni comercial. “Hemos construido credibilidad en los mercados más competitivos del mundo y no vamos a hipotecar ese logro. La vacunación es nuestra garantía y la vamos a defender hasta las últimas consecuencias”, concluyó Soljancic en diálogo con InfoNegocios.

 

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