Hecho en Py: Eleos es una fábrica nacional de chocolates cuya producción asciende a 1.000 bombones/hora (en época de alta demanda)

Eleos es una pequeña empresa paraguaya dedicada a la elaboración de chocolates artesanales, creada por Ana Alarcón, quien a partir de una necesidad, terminó desarrollando una exitosa marca que pretende incrementar la cultura chocolatera en el país desde el 2014, ayudando a madres trabajadoras.


 

“Yo estaba embarazada de mi hija, y con el sueldo mínimo no me iba a alcanzar, recordé los chocolates que cuando era niña, mi tía hacía. Entonces me propuse a vender en el mercado, en colectivos, y así empezó, a partir de una necesidad. Después ya comencé a cubrir eventos”, narró la joven de 26 años sobre los inicios de su emprendimiento, con sede actual en Ypacaraí. La empresa forma parte de la Asociación de Empresarias, Ejecutivas y Profesionales (APEP) y de la Asociación de Mipymes del Paraguay (Asomipymes).

En 2019 Ana Alarcón fue beneficiada por la convocatoria de la Unión Industrial Paraguaya (UIP) e Itaipú, siendo seleccionada junto con los 20 mejores proyectos de microemprendedores del país. “Esto me ayudó a la formalización y a visionar mi empresa de una forma diferente, porque mi negocio era más bien para centros comerciales y eventos. Cuando comencé a capacitarme, comencé a crecer y ahora estoy gestionando el ingreso a supermercados”, contó Ana, que además, pretende seguir creciendo, y así dar empleo a otras mujeres madres que deseen progresar colaborando en una empresa innovadora.

El camino recorrido para la formalización de la marca, los registros de establecimiento, infraestructura, maquinaria, materia prima y registro del producto implicó una inversión total de aproximadamente G. 80 millones. En un mercado todavía emergente en el rubro, Eleos pasó de producir 1 kilo de chocolate a la semana a elaborar hasta 60 kilos en un día durante la temporada de alta demanda como por ejemplo: Día de la Madre, Día de los Enamorados y Pascua. “Al inicio, podía producir hasta 100 bombones en una hora. Hoy, puedo llegar a producir 1.000 bombones en una hora, o incluso más”, aseguró.

“Existe poca cultura de consumo todavía. Según un estudio de 2015, un paraguayo promedio consume 150 gramos de cacao, sin embargo, un europeo consume más de 5 kilos al año. Justamente por eso tengo mis tres líneas de chocolate, para dar la posibilidad de probar y conocer”, comentó la empresaria, quien ve las estadísticas mencionadas como una oportunidad de explotación en el área de dulces del país.

Oikoité, Mbareté y Chuchi
Las categorías de creaciones de Ana son tres. El chocolate más accesible, óptimo para estimular a la comunidad a adquirir el hábito del consumo de estos dulces artesanales y valorar la cultura chocolatera es Oikoité. Mbareté, por su parte, es el nombre de la línea belga, más fina y con un elevado porcentaje de cacao. La línea Chuchi es orgánica, libre de azúcar y apta para personas con determinadas intolerancias; esta última es la más demandada luego de la línea Oikoité.

Tu opinión enriquece este artículo:

El mercado eléctrico podría abrirse al capital privado y la ANDE dejaría de concentrar la regulación

El Gobierno prepara una reforma que puede cambiar las reglas del mercado eléctrico: el Ejecutivo plantea la creación de un Ministerio de Minas y Energías, la figura de un ente regulador independiente de la ANDE y una mayor apertura a la generación privada, en momentos en que el crecimiento de la demanda obliga al país a pensar en nuevas fuentes de energía. El desafío será establecer reglas claras y previsibilidad para que el capital privado encuentre condiciones para invertir en nueva capacidad de generación.

¿Escapada cerca de Asunción? Paraguarí reúne naturaleza, gastronomía y aventura

Este 18 de agosto se recuerda la constitución de Paraguarí como distrito, una fecha que se remonta a 1960. La fiesta patronal en honor a Santo Tomás Apóstol, en cambio, se celebra en diciembre. Igualmente, la fecha es una buena excusa para recordar que, a menos de 70 kilómetros de Asunción, hay una ciudad que tiene mucho más para ofrecer que una postal de sus cerros, ya que se trata de gastronomía, historia, aventura, deporte, vistas, alojamientos y pequeños emprendimientos que ya forman parte de la identidad de la ciudad.