Julio Delgado, miembro titular de Capadei, sostuvo que Paraguay no escapa a un fenómeno global: la aparición de oportunistas que aprovechan el auge del real estate para captar dinero con promesas que no se ajustan a la realidad del mercado. “Esto pasa en todos los países del mundo. Siempre están los aprovechadores, y Paraguay en este momento no está exento”, afirmó durante la entrevista.
Delgado explicó que el primer paso para invertir con seguridad consiste en informarse y respaldarse con personas o empresas con trayectoria comprobada. “El inversionista tiene que tomarse todos sus recaudos. Tiene que estar bien informado y estar respaldado por alguien del país que tenga una trayectoria, que tenga una serie de proyectos realizados”, señaló. Según indicó, muchas personas se dejan llevar por campañas publicitarias atractivas, especialmente en redes sociales, y terminan entrando a proyectos que prometen retornos poco realistas.
En esa misma línea, Delgado advirtió que los porcentajes de ganancia exagerados suelen funcionar como anzuelo para captar inversionistas desprevenidos. “Ofrecen ventajas que no son reales, ofrecen porcentuales que no corresponden a la realidad nacional”, remarcó. Para el directivo, el inversor debe actuar como lo haría en cualquier otro país: investigar quién está detrás del emprendimiento, cuál es su historial y cuál es el origen de sus fondos.
Desde el rol institucional, Delgado afirmó que Capadei estableció requisitos estrictos para admitir nuevos socios y así proteger la reputación del sector. “Para los nuevos socios que van a venir a la Cámara tenemos una serie de requisitos y si no cumplen no forman parte”, explicó. Incluso reveló que una empresa vinculada a un caso reciente intentó ingresar a la cámara en dos ocasiones, pero la organización rechazó su solicitud por no cumplir con las condiciones exigidas.
El miembro titular también destacó que la cámara impulsa medidas de transparencia para que el público identifique a los desarrolladores formales. “Todos los desarrolladores tenemos nuestra señal identificatoria en los edificios, en los vallados, que somos socios de la Cámara”, detalló. Además, exhortó a los inversores a comunicarse directamente con Capadei para consultar antecedentes de las empresas, años de experiencia y proyectos concretados. “Es cuestión de informarse, todo está hoy por hoy en la información pública”, insistió.
Por su parte, Gonzalo Faccas, también miembro titular de Capadei, sostuvo que el inversor suele cometer un error frecuente: analizar primero el proyecto sin analizar al desarrollador. “Lo primero que debe mirar un inversor no es el proyecto, es el desarrollador”, afirmó. En inversiones “en pozo”, el mercado se sostiene sobre tres variables esenciales: trayectoria demostrable con obras terminadas, capacidad de ejecución y reputación real cuando surgen problemas, no solo en la etapa de venta.
Faccas resumió su postura con una frase directa: “El problema no es invertir en Paraguay. El problema es invertir sin entender con quién estás invirtiendo”. El país cuenta con desarrolladoras serias, con años de experiencia, proyectos entregados y alianzas con constructoras de primer nivel, lo que convierte al mercado en un espacio atractivo para quienes invierten con criterio.
Ambos referentes coincidieron en que Paraguay vive un momento especialmente favorable para el real estate, con crecimiento económico, demanda real y oportunidades competitivas. Delgado mencionó que los incentivos vinculados a la residencia definitiva mediante inversión inmobiliaria fortalecen el atractivo del país. No obstante, el gran desafío consiste en construir confianza: educar al inversor, diferenciar a los desarrolladores profesionales de los oportunistas y fortalecer la transparencia en el mercado.
“Esto es una aguja en un pajar”, concluyó Delgado, al tiempo de transmitir tranquilidad y defender la salud del sector inmobiliario paraguayo. Para Capadei, el futuro del real estate se sostiene en un principio simple pero decisivo: antes de comprar ladrillos, el inversor debe investigar quién los construye.
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