Juan Pessolani: “La ocupación en los últimos tres años se mantuvo en un 93% en áreas corporativas”

(Por TA) El mercado de departamentos en alquiler en Asunción atraviesa un momento de fuerte crecimiento, impulsado por la llegada de extranjeros, el auge del sector corporativo y una tendencia cada vez más marcada hacia el alquiler por encima de la compra. El arquitecto Juan Pessolani, propietario de la desarrolladora ProInvest, aseguró que la capital vive un escenario dinámico y que el mercado todavía está lejos de saturarse.

Pessolani explicó que su empresa se especializó en construir unidades orientadas a inversionistas que buscan ingresos a través de rentas. “Ese es el foco de nuestra desarrolladora. Hacemos unidades para inversionistas que quieran obtener una renta. Venimos haciendo esto desde hace unos seis años y la verdad es que el mercado está lejos de saturarse. Cada vez hay mayor demanda”, afirmó durante la entrevista.

Uno de los factores que aceleró el crecimiento, según el desarrollador, fue la aparición de un nuevo tipo de inquilino: el extranjero que llega al país por motivos fiscales o laborales. Pessolani indicó que este fenómeno prácticamente no existía hace apenas dos años, pero hoy ya impacta de lleno en la ocupación y en los precios, especialmente en las zonas más cotizadas.

En ese sentido, el arquitecto sostuvo que las cifras migratorias reflejan con claridad el aumento de la presión sobre el mercado inmobiliario. “Si vemos los números de Migraciones, hay cerca de 47.000 solicitudes de residencia en el último año, y esto es un crecimiento casi exponencial”, sostuvo, al explicar que la mayoría de estas personas elige instalarse primero en la capital.

La demanda, sin embargo, no se distribuye de forma pareja en toda Asunción. Pessolani remarcó que el interés se concentra principalmente en los ejes corporativos de Villa Morra y el entorno del Shopping del Sol, donde se ubican bancos, oficinas multinacionales y empresas de gran peso económico. En esas zonas, el alquiler se volvió un recurso clave para jóvenes profesionales locales que buscan cercanía con su trabajo y para extranjeros que priorizan movilidad y comodidad.

Desde la mirada del propietario de ProInvest, esa combinación de perfiles consolidó una ocupación elevada y sostenida. El arquitecto señaló que la empresa trabaja con una cartera de aproximadamente 600 clientes inversores y que los niveles de alquiler se mantienen altos en los últimos años. “Vemos que la ocupación en los últimos tres años se mantuvo en un 93% en estas áreas corporativas”, afirmó.

El aumento de la demanda también empujó las tarifas hacia arriba y redujo las opciones disponibles, especialmente para quienes buscan alquileres sin amoblar. Pessolani indicó que el mercado se inclinó con fuerza hacia unidades amobladas, lo que elevó el costo de ingreso para el inquilino. Además, consideró que esa escasez convirtió al alquiler en un negocio cada vez más atractivo para los inversionistas, ya que la rentabilidad se sostiene con niveles altos de ocupación.

El arquitecto también describió un cambio en el perfil del consumidor local. Según explicó, cada vez más jóvenes se emancipan temprano, priorizan alquilar y evitan comprometerse con créditos hipotecarios. Pessolani sostuvo que el difícil acceso a préstamos para la compra de vivienda alimenta aún más el mercado de alquileres y fortalece la demanda en la capital.

De cara al futuro, el desarrollador proyectó un escenario estable y con tendencia positiva, tanto por la continuidad de la demanda extranjera como por el crecimiento del público local. “Hay muchísima demanda local y extranjera y no vemos que nada vaya a cambiar. No se están entregando 30.000 departamentos al año en Asunción, ni por asomo; a lo sumo serán 5.000”, afirmó, al sostener que la oferta todavía no alcanza para cubrir el ritmo de crecimiento.

Finalmente, Pessolani atribuyó parte del fenómeno a un cambio cultural: la gente comenzó a valorar el tiempo por encima del ahorro. Según explicó, muchos inquilinos prefieren pagar más con tal de vivir cerca del trabajo, evitar el tráfico y mejorar su calidad de vida, una tendencia que impulsa el desarrollo vertical y el crecimiento sostenido del mercado inmobiliario en Asunción.

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