Según Aguilar, el proyecto nació luego de detectar una brecha importante en el acceso de los jóvenes vulnerables a los servicios sanitarios. “Lo que detectamos es una brecha en el acceso de los jóvenes vulnerables a los servicios de salud, ya sea porque se les estigmatiza, ya sea porque tienen miedo, porque no tienen tiempo o porque están descontentos con lo que sucede en los servicios de salud”, sostuvo durante la entrevista.
A esa realidad se suma un factor crítico: el diagnóstico tardío del VIH en Paraguay. La doctora explicó que muchas personas llegan a realizarse el test cuando su sistema inmunológico ya está gravemente afectado. “Las personas llegan tarde al diagnóstico del VIH, ya cuando su sistema inmunológico está muy deteriorado”, afirmó, remarcando que la información temprana puede marcar una diferencia decisiva.
En ese sentido, Aguilar subrayó que Angirũ Bot no solo busca responder preguntas, sino también generar conciencia. “Lo que nosotros queremos es que la gente se perciba en riesgo, porque todos estamos en riesgo, y pueda tener un lugar donde evacuar todas las dudas”, expresó. El proyecto apuesta a que la prevención se convierta en una decisión cotidiana y no en una reacción tardía.
El nombre elegido también refleja el espíritu de la iniciativa. Angirũ significa compañero en guaraní y, para el equipo, esa palabra resume lo que desean transmitir. “Elegimos ese nombre porque queremos que esta tecnología innovadora no se sienta robotizada, sino que se sienta como un compañero con quien uno puede estar compartiendo lo que siente y compartiendo las dudas que tiene 24-7”, explicó la médica.
El bot funciona dentro de WhatsApp y apunta a ser sencillo para cualquier usuario, sin importar su edad. Aguilar destacó que la herramienta no se limita solo a jóvenes, ya que también se dirige a pacientes con VIH de distintas generaciones. “No quisimos que sea nada complejo, porque también está dirigido a pacientes con VIH y tenemos personas con VIH de todas las edades”, indicó.
La herramienta responde preguntas frecuentes y situaciones comunes de riesgo, ofreciendo orientación inmediata. Aguilar puso como ejemplo un caso concreto: “Si un joven tiene alguna pregunta como ‘se me rompió el condón ayer, ¿qué hago?’, el chat le puede dar una respuesta y le puede asesorar para ver qué puede hacer con respecto a eso y cómo evitar que le suceda otra vez”, explicó.
Para garantizar la precisión, Angirũ Bot trabaja con una base de datos elaborada por especialistas. “Este chat tiene una base de datos que fue organizada por expertos en VIH, entonces controlamos la información que se le está brindando a la persona”, afirmó. La doctora sostuvo que esa estructura permite brindar respuestas seguras y adaptadas a diferentes contextos personales.
Además, Angirũ Bot envía recordatorios sobre consultas médicas y fechas para retirar medicamentos, evitando que los pacientes interrumpan el tratamiento. También difunde contenido educativo en formatos modernos, adaptados al consumo digital. “No solamente se envían recordatorios, también se le envía audios, TikTok, infografía y temas educativos que las personas necesitan saber respecto al VIH, cómo prevenir y cómo empoderarse de su salud”, agregó.
Actualmente, el proyecto se encuentra en fase de prueba con un prototipo en funcionamiento. La doctora explicó que la Universidad Nacional de Caaguazú, a través de la Facultad de Ciencias Médicas, impulsa la iniciativa desde noviembre del año pasado. “Primero alimentamos el bot con información fidedigna y en términos inclusivos, y ahora estamos en la fase de hacerle preguntas y ver qué nos contesta, cómo nos contesta y si las respuestas son acertadas”, comentó.
Una de las funciones más innovadoras aparece cuando el sistema detecta señales de alarma o un estado emocional alterado en el usuario. Aguilar explicó que el bot solicita autorización para derivar la situación a un consejero humano, quien interviene directamente. “Si detecta signos de alarma o un estado de ánimo alterado, le pide permiso a la persona para que le llame un consejero humano y, si acepta, se le avisa al consejero para que realice una contención”, relató.
El proyecto recibe financiamiento del Conacyt, y Aguilar destacó que se trata del primer chatbot operativo con este enfoque dentro del sistema de salud paraguayo. La doctora también resaltó un detalle cultural importante: Angirũ Bot puede responder en yopará, combinando español y guaraní. “Habla en yopará para que las personas le puedan hablar en guaraní y él pueda contestar, porque muchas personas no saben escribir ni leer en guaraní formal”, explicó.
En el futuro, Angirũ Bot incorporará un sistema de georreferenciación para orientar a los usuarios hacia el centro de salud más cercano donde puedan realizarse el test de VIH. Aguilar sostuvo que esa función puede impulsar diagnósticos tempranos y reducir el miedo a consultar. “La finalidad es que Angirũ le ayude a la persona a tomar la decisión de realizarse el testeo para el VIH y a las personas que ya tienen VIH para tener adherencia a su medicación”, afirmó.
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