La inversión total ronda los US$ 30 millones y se traduce en una infraestructura capaz de producir hasta 300.000 platos diarios, con una operación actual de 200.000 raciones por día. A nivel de volumen, la planta procesa cerca de 70 toneladas de alimentos diariamente, en un esquema en el que todo se elabora y distribuye en la misma jornada, garantizando frescura y control de calidad.
En conversación con InfoNegocios, el presidente de Comepar, Javier Genez, destacó la dimensión del proyecto y su impacto en el país. “Estamos inaugurando una planta de alimentos, la mayor del país y una de las mejores de Sudamérica”, afirmó, resaltando que se trata de una apuesta que eleva el estándar local.
La planta funciona bajo un modelo de producción centralizada que permite controlar toda la cadena, desde el procesamiento hasta la distribución. Esto responde a una demanda creciente de soluciones alimentarias a gran escala, especialmente en programas de alimentación escolar, donde la calidad, la trazabilidad y la inocuidad son factores críticos.
Según Genez, el objetivo es impactar directamente en la nutrición y el rendimiento escolar de miles de niños en el país. Actualmente, Comepar abastece a más de 650 instituciones educativas y acumula más de 107 millones de platos servidos a lo largo de su historia.
Durante el acto, también se puso en valor el componente social del proyecto. En su discurso, el empresario Miguel Ángel Cardona repasó los orígenes de la compañía y su evolución desde una pequeña operación en 2012 hasta convertirse en un actor fundamental en la alimentación escolar. La iniciativa, según relató, nació con el objetivo de mejorar la calidad de la alimentación de niños en situación vulnerable y fue creciendo de la mano de una visión de largo plazo enfocada en el impacto social.
Ese crecimiento hoy se refleja en números concretos: más de 3.000 colaboradores directos, una cadena de valor que impacta en más de 11.000 personas y una operación que abastece tanto al sector público como al privado.
En términos tecnológicos, la planta incorpora equipamiento de última generación, sistemas de control continuo y un laboratorio propio para análisis microbiológicos y fisicoquímicos. Además, opera bajo estándares internacionales como ISO 9001:2015 y HACCP, lo que garantiza procesos alineados a exigencias globales.
También hay un componente ambiental. El complejo cuenta con una planta de tratamiento de efluentes y sistemas orientados a optimizar el uso de recursos, en línea con prácticas de sostenibilidad que cada vez ganan más peso en la industria.
Para Genez, este tipo de inversiones responde a una visión de largo plazo. En ese sentido, remarcó que “hay que apostar por el país; nosotros apostamos por el país”, vinculando el crecimiento de la empresa con el desarrollo económico y social del Paraguay.
Ubicada en Areguá, la planta también tiene un impacto territorial relevante, al dinamizar la economía local y fortalecer la logística de distribución hacia zonas como Capiatá e Itauguá.
Con esta planta modelo, Comepar amplía su capacidad operativa y, al mismo tiempo, se posiciona como un referente regional en producción de alimentos a gran escala, en un momento en que la demanda por soluciones eficientes, seguras y nutritivas sigue en aumento.
Tu opinión enriquece este artículo: