México abrió oficialmente su mercado a la carne bovina paraguaya, sumando un nuevo destino para la producción nacional y una oportunidad para ampliar las ventas hacia un mercado de unos 130 millones de consumidores. La habilitación fue comunicada este lunes por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), luego de un proceso de evaluación técnica y sanitaria.
La noticia cobra especial relevancia al observar la balanza comercial entre ambos países. De acuerdo con los datos de comercio bilateral que figuran en el portal del Banco Central del Paraguay (BCP), entre enero y septiembre de 2026 Paraguay exportó US$ 17,4 millones a México, mientras que las importaciones desde ese mercado llegaron a US$ 119,8 millones. La diferencia muestra el amplio margen que existe para incrementar la presencia de productos paraguayos.
La situación tampoco es nueva. En 2019, Paraguay había exportado US$ 14,4 millones a México, frente a importaciones por US$ 145 millones. En 2025, las ventas paraguayas alcanzaron US$ 38,4 millones, mientras las compras desde México totalizaron US$ 144,6 millones.
Para Juan Manuel Nungaray Valadez, embajador de México en Paraguay, la carne puede convertirse en una de las principales cartas para comenzar a mover esa ecuación.
“La carne paraguaya es una buena proteína, tiene buena calidad, buen precio”, afirmó el diplomático en entrevista con InfoNegocios y explicó que técnicos mexicanos realizaron las inspecciones correspondientes antes de concretar la apertura.
El proceso sanitario fue uno de los puntos centrales para conseguir el acceso. Senacsa destacó que la habilitación es resultado de un trabajo técnico sostenido y del cumplimiento de condiciones relacionadas con calidad e inocuidad. El organismo también resaltó los sistemas de vigilancia epidemiológica, control sanitario y trazabilidad que respaldan las exportaciones pecuarias paraguayas.
Ahora comienza la etapa comercial. Según Nungaray Valadez, existen empresas mexicanas interesadas en la carne paraguaya, por lo que los frigoríficos habilitados deberán avanzar en la búsqueda de compradores, la logística y la promoción del producto.
“Hay que buscar las contrapartes necesarias, afinar la logística del transporte y promover”, señaló.
El desafío, sin embargo, no pasa únicamente por sumar toneladas de carne. El embajador considera que Paraguay necesita ampliar y diversificar su oferta exportable hacia México.
Actualmente, las ventas paraguayas están concentradas en productos como sésamo, medicamentos y otros bienes de origen agropecuario. En 2025, el sésamo representó US$ 14,7 millones de las exportaciones hacia México, mientras los medicamentos sumaron US$ 5,4 millones. Entre enero y septiembre de 2026, ambos rubros acumularon US$ 7,4 millones y US$ 3,6 millones, respectivamente.
“Paraguay prácticamente exporta a México materia prima, granos, y necesita ahora tener una oferta exportable mayor”, sostuvo Nungaray Valadez.
Del lado mexicano, la estructura es diferente: Paraguay compra principalmente bienes manufacturados y tecnológicos. En 2025, entre los principales productos importados estuvieron televisores por US$ 21,1 millones, camiones por US$ 17,5 millones, preparaciones capilares por US$ 10,5 millones y vehículos automóviles por US$ 8,5 millones.
La carne aparece, así como una nueva ficha para diversificar la relación y aprovechar la escala del mercado mexicano. El embajador también dejó abierta la posibilidad de avanzar posteriormente con otras proteínas, como la carne aviar, siempre que Paraguay impulse los respectivos procedimientos técnicos, sanitarios y veterinarios.
“La puerta está abierta, simplemente hay que tocarla”, resumió.
En cuanto a las condiciones de acceso, Nungaray Valadez explicó que existe un cupo de 70.000 toneladas para países con los que México no mantiene un tratado de libre comercio, bajo las condiciones arancelarias correspondientes.
Paraguay y México mantienen actualmente su relación comercial bajo el Acuerdo de Alcance Parcial N.º 38. No existen negociaciones de un tratado de libre comercio en curso, aunque el embajador considera que existe la posibilidad de iniciar conversaciones en el futuro.
“Un tratado implica mucho más, todo el espectro de productos”, remarcó.
Por ahora, la carne bovina será la encargada de abrir una nueva puerta. El reto será convertir la habilitación sanitaria en negocios concretos, sumar compradores y, sobre todo, lograr que el mercado mexicano empiece a llevar una porción mayor de la oferta paraguaya.
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