Rubro arraigado: pese a reducción de cultivos, industria mandioquera se sostiene mediante diversificación de productos

En conmemoración al Día de la Mandioca, que se celebra este sábado, el sector productivo del rubro se muestra optimista, tras un año de recuperación en comparación con los desafíos enfrentados en años anteriores. Sin embargo, enfrenta algunos retos derivados de la fluctuación de precios y la competencia creciente en el mercado.

Para la Compañía de Desarrollo y de Industrialización de Productos Primarios SA (Codipsa), el 2024 es de estabilización tras las dificultades de los últimos tres años. “Estamos mucho mejor, con una mayor disponibilidad de materia prima en las plantas. Esperamos alcanzar entre 40 y 45.000 toneladas de fécula de mandioca a nivel nacional”, explicó su director ejecutivo, Hans Theodor Regier, quien señaló que uno de los desafíos que enfrentan este año es el bajo contenido de almidón en la raíz, lo que incrementó los costos de producción.

Pese a esto, no hay que olvidar lo que en su momento mencionó el técnico especialista en mandioca del MAG, Moisés Vega, quien refirió que a lo largo del año se pudo observar una importante reducción en la superficie de cultivo de mandioca, lo que en parte se debe a la caída en los precios, lo que desmotivó a algunos productores a continuar plantando este rubro.

Según el empresario, para Codipsa una de las estrategias es la diversificación de productos. Una muestra de eso es la amplia gama de productos desarrollados por la empresa como son las premezclas a base de almidón de mandioca, como chipa y pan de queso, que ganaron popularidad en el mercado local.

Además de la incursión de la firma en la exportación de mandioca pelada y congelada, siendo la primera en el país en ofrecer este producto. Durante el último año, exportaron 50 toneladas de mandioca congelada a España y ya exploran otros mercados interesados, como Estados Unidos, Portugal e Inglaterra.

Por otro lado, Unpar también apostó por la diversificación. Con su marca Amelia vende almidón de mandioca en bolsas de 1, 5 y 25 kg, y ofrecen mezclas preparadas para chipa y mbejú. “Fuimos los pioneros en hacer estas mezclas, lo que ayudó a que el consumo de estos productos se mantenga estable, sobre todo en fechas especiales como Semana Santa”, comentó el gerente comercial de la firma, Sergio Delgado.

Según el ejecutivo, otra de las dificultades por las que atraviesan durante este año es el aumento de competencia en el mercado de almidón de mandioca, factor que afectó el volumen de ventas de su empresa. Sin embargo, el gerente comercial señaló que pese a estos desafíos, desde Unpar esperan cerrar nuevamente este año con 1.000 toneladas comercializadas al igual que en el 2023.

Por su parte, Codipsa, planea cerrar el 2024 con un récord en volumen de exportación. Además, para el 2025, tienen grandes planes de expansión en el ámbito de los productos biodegradables a base de almidón.

“Queremos desarrollar platos, vasos y otros productos 100% vegetales y biodegradables para mercados internacionales, con el objetivo de ofrecer alternativas amigables con el medio ambiente”, señaló el CEO.

En cuanto a la cobertura en el mercado internacional, desde Codipsa señalaron que a la fecha Estados Unidos logró consolidarse como un mercado clave para la exportación de fécula de mandioca paraguaya, lo que permitió mantener la estabilidad del precio local al reducir el exceso de oferta en el mercado interno.

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