La operación marca el inicio de la presencia de la firma en el exterior y también evidencia una tendencia creciente: la transformación de Paraguay de exportador de materias primas a proveedor de productos elaborados, con estándares internacionales y foco en nichos de alto valor.
Según Gianina Hiebert, “esta primera exportación es el resultado de un proceso de preparación riguroso, enfocado en estándares y certificaciones, dentro de una estrategia de crecimiento bajo el régimen de maquila. La oportunidad surgió al identificar una creciente demanda en Brasil por productos funcionales con valor agregado y altos estándares de calidad”, señaló.
Para concretar la exportación, la firma trabajó de manera articulada con el Ministerio de Industria y Comercio y el equipo técnico del régimen de maquila, asegurando el cumplimiento de todos los requisitos regulatorios. Este acompañamiento público-privado fue clave para viabilizar la operación.
Un factor determinante en este proceso fue la validación previa en el mercado local. En apenas un año, la empresa logró posicionarse en las principales cadenas comerciales del país, consolidándose como el único productor local de alimentos de proteína vegetal con certificación FSSC 22000.
Las 20 toneladas exportadas incluyen la línea completa de productos congelados de proteína vegetal a base de soja, bajo la marca Pro-V: “hamburguesas, nuggets, milanesas, albóndigas, bocaditos y molida, en versiones sabor pollo y carne. Nuestros principales diferenciales son que los productos son libres de gluten, no transgénicos, sin sellos de advertencia y con alto contenido de proteínas y fibras, atributos cada vez más valorados por el consumidor actual”, detalló.
En paralelo, la empresa lanzó recientemente una nueva línea denominada GUAY —en alusión a Paraguay— que incluye chipitas, pan de queso y cookies congeladas, listas para cocinar en pocos minutos, ampliando así su portafolio.
La apertura del mercado brasileño representa un desafío en términos de escala. Desde la empresa proyectan un crecimiento progresivo de la capacidad productiva para abastecer tanto la demanda interna como los compromisos internacionales.
No obstante, el ritmo de expansión estará condicionado por la respuesta del consumidor en el exterior. “Estamos en una etapa de validación del potencial de crecimiento, por lo que iremos ajustando la producción en función de la aceptación del mercado”, explicó Hiebert.
La compañía considera que Paraguay tiene condiciones favorables para posicionarse como proveedor de alimentos con valor agregado, combinando estándares internacionales, competitividad y estabilidad macroeconómica.
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