En el marco del Día Mundial del Emoji, el doctor Óscar Pintasilgo Solís, docente de Lingüística, Semiótica y Comunicación de la Universidad Nacional de Asunción explicó cómo estos íconos hoy se convirtieron en un lenguaje con reglas con contexto y significado.
Lo primero que aclaró a InfoNegocios el Dr. Pintasilgo es que, desde la semiótica, un emoji no es un dibujo sin importancia, sino un signo visual digital.
"El emoji transmite significado, emociones, actitudes e intenciones comunicativas. Su interpretación depende mucho del contexto y del código compartido entre quienes se comunican", explica.
Es decir, el mismo emoji puede expresar afecto, ironía o sarcasmo dependiendo de quién lo envía, quién lo recibe y en qué situación aparece.
Para entenderlo, el docente recurre a Ferdinand de Saussure, lingüista suizo que es uno de los padres de la semiótica. En cada emoji existe un significante (que es la imagen que vemos) y un significado, que es la idea que asociamos a ella. Una cara sonriente puede representar felicidad, amabilidad o satisfacción; un corazón suele relacionarse con el afecto; mientras que unas manos juntas pueden interpretarse como agradecimiento, oración o saludo, según la cultura, en nuestro caso, la cultura paraguaya lo liga a la oración generalmente.
Pero Pintasilgo también recuerda la clasificación del filósofo Charles Peirce, quien diferenciaba entre íconos, índices y símbolos.
"Un árbol dibujado representa un árbol porque se parece a él; una gota puede indicar tristeza o llanto; y un corazón funciona como un símbolo del amor porque socialmente acordamos darle ese significado", ejemplificó.
El idioma de las marcas
Para el especialista, los emojis "vinieron para quedarse". Lejos de reemplazar al lenguaje escrito, lo complementan.
"A veces sirven para reforzar un mensaje; otras veces para suavizar algo que podría sonar demasiado fuerte, o incluso para sustituir palabras", comentó.
Esa capacidad de construir significados es precisamente lo que las marcas comenzaron a aprovechar. En redes sociales hoy es más común ver publicaciones donde un emoji reemplaza una explicación completa, funciona como una pista o genera expectativa antes de un anuncio. Una serie de símbolos puede ser suficiente para que una audiencia interprete un mensaje, anticipe un lanzamiento o se sienta invitada a participar de una conversación con la marca
Según Pintasilgo, además de sintetizar mensajes, los emojis ayudan a construir cercanía y empatía.
"Generan una identidad digital. Las empresas y también los medios de comunicación los utilizan para comunicar información de una forma más amigable y cercana", sostuvo.
No siempre significan lo mismo
Sin embargo, el docente advierte que los emojis no poseen un significado universal. Durante sus clases, descubrió que muchos estudiantes utilizan determinados emojis con sentidos completamente distintos a los tradicionales.
"Me contaban que en algunos grupos de WhatsApp mandan un corazón, pero en realidad significa 'te odio' o se utiliza con ironía. Hay códigos culturales que cada grupo desarrolla", relató.
Por eso insiste en que el verdadero significado nunca depende únicamente de la imagen.
"La interpretación surge de la combinación entre el signo, la cultura y el contexto comunicativo", explicó.
Incluso factores como la edad pueden modificar la lectura de un emoji. Hay personas mayores que prefieren evitar el corazón rojo para no generar malentendidos y optan por corazones de otros colores en conversaciones más formales.
Un lenguaje que seguirá evolucionando
Es verdad que las empresas compiten por captar la atención en apenas segundos, entonces los emojis se consolidan como una herramienta capaz de transmitir emociones de manera inmediata.
Pero, como recordó Pintasilgo, su efectividad no radica únicamente en el diseño.
"El significado no depende solo de la forma gráfica. Depende del contexto, de la cultura y de las convenciones sociales entre quienes participan de la comunicación", concluyó.
Tu opinión enriquece este artículo: