En entrevista con InfoNegocios, el ingeniero Diosnel Bareiro, especialista del MAG en el cultivo de sandía, explicó que la cosecha comenzó hacia finales de noviembre y se extendió durante el verano, con algunos productores que mantienen parcelas en desarrollo para sostener la oferta durante más tiempo. Esta estrategia permite distribuir mejor la producción y evitar caídas bruscas de precios en los meses de mayor volumen.
Uno de los principales indicadores del buen desempeño del rubro fue el tamaño comercial de la fruta. Las sandías alcanzaron pesos de entre 10 y 16 kilos, un rango considerado ideal para la comercialización, ya que facilita la venta en mercados y ferias. La calidad obtenida permitió mejorar los precios y fortalecer la competitividad del producto local.
El cambio más importante se observó en los ingresos de los productores. En campañas anteriores, la sandía se vendía por unidad a valores de entre G. 15.000 y G. 20.000, mientras que en la temporada actual los precios alcanzaron entre G. 30.000 y G. 35.000 por fruta, lo que representa prácticamente una duplicación del ingreso por unidad comercializada.
En las operaciones por volumen, los precios oscilaron entre G. 3.000 y G. 3.500 por kilo, niveles considerados atractivos para los productores y que posicionan al rubro como una alternativa interesante dentro de la agricultura familiar.
Estos resultados se lograron a pesar de una campaña marcada por condiciones climáticas exigentes. La sequía fue uno de los principales desafíos, a lo que se sumó la presión de plagas y enfermedades que obligó a intensificar los controles sanitarios en las parcelas. Sin embargo, el desempeño productivo fue positivo y se obtuvieron frutas de buena calidad comercial.
El avance del rubro está estrechamente vinculado a la incorporación de técnicas de manejo más eficientes. Los productores adoptaron sistemas de riego para enfrentar los períodos secos, mejoraron la fertilización y reforzaron el control sanitario. También utilizaron abejas polinizadoras para optimizar el desarrollo de los frutos, lo que contribuyó a alcanzar mejores rendimientos y uniformidad.
El acompañamiento técnico del MAG permitió ordenar el proceso productivo y fortalecer la diversificación en las fincas familiares. La sandía se suma así a otros cultivos de renta que permiten generar ingresos en épocas específicas del año, reduciendo la dependencia de un solo rubro.
Otro factor que favorece el negocio es la rápida comercialización. De acuerdo con Bareiro, la sandía tiene buena salida en el mercado y normalmente se vende en pocos días una vez cosechada, lo que facilita el flujo de caja para los productores.
El buen desempeño de la campaña confirma que la sandía puede convertirse en un rubro estratégico para la agricultura familiar del sur del país. Con mejores prácticas de manejo y planificación de la producción, los productores buscan sostener los niveles de precios y seguir aumentando sus ingresos en las próximas temporadas.
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