El sistema, que fue diseñado a lo largo de 11 meses por gremios como la Unión de Gremios de la Producción (UGP), la Federación de Cooperativas de la Producción (Fecoprod), la Cámara Paraguaya de Exportadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco) y la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro), busca ofrecer una herramienta confiable y transparente para garantizar la identidad de la soja exportada.
“El sistema permite identificar la soja desde la parcela del productor hasta el puerto de destino en Europa. Es voluntario, lo que significa que solo los productores y exportadores que deseen acceder al mercado europeo deberán adoptarlo”, explicó en entrevista con InfoNegocios el presidente de la UGP, Héctor Cristaldo.
Este mecanismo es especialmente relevante dado que la UE representa solo el 4% del destino de las exportaciones paraguayas de soja, pero existe un vínculo indirecto con el mercado europeo a través de Argentina, el principal comprador del grano paraguayo.
Presentación ante la Unión Europea
La delegación que viajó a Bruselas, integrada por representantes de los principales gremios del sector, tiene agendadas reuniones con las cámaras importadoras y con la Comisión Europea. El objetivo es validar la plataforma y ajustar cualquier detalle necesario para garantizar que cumpla con las regulaciones y expectativas de dicho mercado.
Santiago Bertoni, uno de los integrantes de la delegación, explicó que, aunque el sistema ya está diseñado y fue testeado en Paraguay, la retroalimentación de las autoridades europeas será fundamental para su implementación. “Queremos asegurarnos de que el sistema sea auditable y transparente, y que genere confianza tanto para los compradores europeos como para nuestros productores”, señaló.
La UE postergó por un año la aplicación de nuevas regulaciones para la importación de productos agroindustriales, lo que brinda tiempo para afinar el sistema de identificación. Sin embargo, los gremios buscan estar listos para cuando estas normativas entren en vigor.
Aunque el volumen de exportación de soja a la UE es relativamente bajo, Paraguay tiene una balanza comercial negativa con Europa, importando alrededor de US$ 1.100 millones y exportando solo 500 millones. Según datos de 2023, la UE compró soja y derivados por US$ 145 millones.
“No se trata solo de aumentar las exportaciones, sino de garantizar que los productores que quieran acceder a este mercado tengan las herramientas para cumplir con sus requisitos. Es una estrategia de apertura y consolidación de mercados”, afirmó Cristaldo.
Un sistema clave para la competitividad
La iniciativa de los gremios también responde a la creciente demanda global por productos con certificaciones de sostenibilidad y trazabilidad. El sector cárnico ya implementó su propio sistema de identificación animal, lo que facilita la trazabilidad de los productos ganaderos. Ahora, el desafío es replicar un modelo eficiente en el sector de la soja, que, al ser un commodity, presenta mayores retos en la diferenciación de lotes y garantía de identidad.
Los gremios agroindustriales paraguayos están apostando por la innovación y la adaptación a las exigencias del comercio global, con el objetivo de fortalecer la presencia de la soja paraguaya en mercados altamente regulados como el europeo. La validación de esta plataforma podría marcar un salto en la competitividad del sector y abrir nuevas oportunidades comerciales a mediano y largo plazo.
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