El descenso de las temperaturas vuelve a poner a prueba al sector productivo paraguayo. Aunque las heladas forman parte del comportamiento habitual del invierno, desde el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) advierten que ciertos cultivos podrían verse afectados si no se aplican medidas de protección con anticipación.
Edgar Mayeregger, coordinador de Gestión de Riesgos del MAG, explicó a InfoNegocios que las zonas con mayor probabilidad de registrar heladas agrometeorológicas se concentran en el sur, centro y este de la Región Oriental, además del Bajo Chaco, donde históricamente se presentan los descensos térmicos más marcados.
“Estamos hablando de heladas propias de la época. Lo importante es que el productor planifique previamente, evite sembrar en lugares bajos, seleccione variedades más resistentes y cuente con sistemas de riego para reducir los riesgos”, señaló.
Entre los departamentos con mayor exposición figuran Itapúa, Misiones, Ñeembucú, Alto Paraná, parte de Canindeyú, además de Central, Paraguarí, Cordillera, Caaguazú, Caazapá y Guairá.
El técnico recordó que las heladas agrometeorológicas pueden producirse cuando las temperaturas descienden por debajo de los 3°C, una condición que representa un riesgo principalmente para cultivos hortícolas y frutícolas en etapas de floración o formación de frutos.
En este contexto, la prevención se vuelve un factor clave para sostener la producción. Entre las herramientas recomendadas se encuentran los sistemas de riego nocturno o durante la madrugada, ya que el agua ayuda a conservar la temperatura de los tejidos vegetales y disminuye el impacto del frío intenso.
“Cuando el evento está ocurriendo, se pueden activar los sistemas de riego y proteger las partes más vulnerables de la planta mediante aislantes. En superficies pequeñas también se utilizan túneles plásticos, casetas e incluso invernaderos”, explicó Mayeregger.
Cultivos como el tomate, el pimiento y la frutilla son considerados de mayor sensibilidad frente a estos eventos climáticos, por lo que requieren mayores cuidados durante las jornadas con temperaturas extremas.
Otra práctica utilizada por los productores consiste en la generación controlada de humo, una técnica tradicional que contribuye a reducir la pérdida de calor en las parcelas durante las madrugadas más frías.
El impacto de una helada, además, no siempre aparece de forma inmediata. Según Mayeregger, los daños suelen visualizarse entre dos y tres días después del evento, salvo cuando se trata de episodios muy intensos, en los que las afectaciones pueden observarse en el momento.
Desde el MAG también destacaron que las actuales perspectivas climáticas apuntan a un invierno con condiciones algo más húmedas que en años anteriores, aunque aclararon que las heladas puntuales siguen formando parte del escenario esperado para la temporada.
Para reducir riesgos, la cartera agropecuaria recomienda utilizar coberturas con plásticos, paja o ramas; implementar estructuras de protección como túneles o invernaderos; y activar sistemas de riego preventivo en los momentos de mayor descenso térmico.
Cuidado del ganado
En el caso del ganado menor, sugieren construir refugios dentro de las fincas, evitar que los animales permanezcan a la intemperie durante la noche, aprovechar los galpones existentes y garantizar una correcta suplementación nutricional.
El seguimiento permanente de los pronósticos meteorológicos y la adopción temprana de medidas de manejo son considerados factores determinantes para proteger la producción durante los meses más fríos del año.
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