Cumplir 18 años en un mercado donde el mate y el tereré forman parte de la vida cotidiana también puede ser una oportunidad para mirar la tradición desde otro lugar. Con esa premisa, Indio celebró su aniversario con una cata de yerba mate que puso el foco en los sabores, las formas de preparación y las nuevas posibilidades que ofrece este producto tan ligado a la identidad paraguaya.
En comunicación con InfoNegocios, Silvia Ferrera, gerente de Marketing de Indio, comentó que “Este año Indio reafirma su compromiso como cada año, con la calidad de los productos, promociones vigentes y combos especiales” expresó.
Más allá de la celebración, el encuentro sirvió para mostrar cómo una tradición puede encontrar nuevos formatos sin perder su esencia. En Paraguay, el mate y el tereré trascienden la categoría de bebidas: forman parte de encuentros familiares, reuniones entre amigos y momentos compartidos entre generaciones.
De una tradición a una propuesta premium
Fundada en 2008, Indio construyó su trayectoria alrededor de esa conexión entre producto, cultura y encuentro. En ese camino, la empresa también desarrolló Temate, una yerba mate orgánica premium que busca diferenciarse por las características de su materia prima.
El producto está elaborado con hojas puras de cortes más grandes y gruesos y se presenta sin palos ni polvo, apuntando a consumidores que buscan una experiencia diferente alrededor de una bebida tradicional.
La apuesta también pasa por explorar nuevas formas de consumo. Durante la cata, la yerba fue protagonista de distintos maridajes dulces y salados, demostrando que sus posibilidades pueden ir más allá del tradicional mate o tereré.
Uno de los ejemplos fueron los macarons elaborados por George Pâtissier con yerba mate, una combinación que llevó un ingrediente cotidiano a una propuesta de pastelería y mostró su potencial dentro de la gastronomía.
18 años mirando hacia adelante
Para Indio, el aniversario representa no solo el recorrido realizado desde 2008, sino también la posibilidad de seguir generando experiencias alrededor de una tradición que permanece vigente.
La cata planteó justamente esa mirada: conservar la esencia del mate y el tereré mientras se exploran nuevos sabores, formatos y espacios de encuentro.
Así, la celebración de los 18 años encontró su punto de conexión entre lo tradicional y lo contemporáneo: una ronda de mate que sigue siendo símbolo de encuentro, pero que también puede convertirse en una experiencia gastronómica, sensorial y cultural.
Tu opinión enriquece este artículo: