Con esa mirada nace el curso “Empresa Familiar: ¿Herencia o Legado?”, una capacitación de Cavida que reunirá a cinco especialistas para abordar los desafíos que enfrentan las familias empresarias al momento de pensar en el futuro de sus negocios.
“La herencia consiste en recibir bienes, acciones o responsabilidades; en cambio, un legado supone transmitir, además, valores, visión, capacidades y una organización preparada para la continuidad hacia las siguientes generaciones”, explicó Ayala Person.
El punto de partida, según la especialista, es que muchas empresas familiares consiguen crecer gracias al esfuerzo y al liderazgo de sus fundadores, pero postergan conversaciones necesarias sobre sucesión, propiedad, patrimonio, responsabilidades y toma de decisiones. Muchas veces, esos temas recién aparecen cuando una crisis, una enfermedad, un fallecimiento o un conflicto familiar obliga a tomar decisiones bajo presión.
Por eso, uno de los principales mensajes del curso es que la sucesión no es un acontecimiento puntual. “No se trata de nombrar un sucesor, ni del testamento, ni de la distribución de herencia”, sostuvo Ayala Person. Es un proceso que requiere tiempo para preparar a las personas, transferir conocimientos, definir responsabilidades y generar legitimidad frente a la familia, los colaboradores, los clientes y otros grupos vinculados con la empresa.
En Paraguay, donde existe una presencia significativa de empresas de origen familiar, el desafío también pasa por profesionalizar la relación entre familia y negocio. Ayala Person advierte que no siempre se desarrollan mecanismos de gobierno familiar, planificación sucesoria y organización patrimonial al mismo ritmo que crece la empresa.
Uno de los errores es confundir los roles. “En una familia todos sus integrantes tienen igual dignidad, pero dentro de una empresa los cargos y las decisiones deben responder a capacidades, experiencia y responsabilidades concretas”, señaló. La confusión entre igualdad familiar e igualdad de remuneraciones o responsabilidades puede terminar afectando tanto el desempeño del negocio como los vínculos personales.
También está el desafío de preparar a las nuevas generaciones sin imponerles la obligación de continuar con la empresa ni entregarles responsabilidades para las que todavía no están formadas. La continuidad, plantea, debe combinar libertad de elección, preparación profesional, compromiso y reglas claras.
El programa apunta justamente a trabajar estos temas mediante herramientas como el Protocolo Familiar, los planes de sucesión y de formación de nuevas generaciones, el Consejo de Familia y estrategias para abordar conversaciones difíciles. La intención no es ofrecer una fórmula única, sino que cada familia pueda identificar sus riesgos, ordenar sus conversaciones y construir una hoja de ruta propia.
“Una empresa familiar no debería comenzar a ordenar su continuidad únicamente cuando existe un conflicto. El mejor momento para conversar, acordar y planificar es cuando la familia mantiene buenos vínculos y la empresa se encuentra en una situación estable”, remarcó Ayala Person.
El curso será online y en vivo; comenzará el 14 de septiembre y tendrá ocho clases, los lunes y miércoles, de 18:30 a 20:30. La propuesta contempla 16 horas de capacitación, materiales, grabaciones y certificado de participación. La inscripción anticipada tiene un costo de G. 1.250.000 hasta el 3 de septiembre, frente al precio de lista de G. 1.650.000.
Las personas interesadas pueden comunicarse al 0981 746 177 o a través de @somos.cavida. El programa está dirigido a fundadores, propietarios, accionistas, sucesores, cónyuges y miembros de familias empresarias, además de directores, ejecutivos y profesionales que acompañan procesos de transición.
Para Ayala Person, transformar una herencia en legado implica mirar más allá de lo que se recibe: “No se trata solamente de conservar lo recibido, sino de transmitir una familia unida, una empresa sólida y un patrimonio administrado responsablemente para las próximas generaciones”.
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