El desarrollo del sector se apoya en el Plan Nacional de Desarrollo de la Acuicultura Sostenible, implementado por el Viceministerio de Ganadería del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG). Este programa fue diseñado para aprovechar el potencial hídrico y climático del país mediante sistemas productivos técnicamente adaptados a cada zona.
Según explicó a InfoNegocios el ingeniero Martín Castillo, coordinador del programa de acuicultura del Viceministerio de Ganadería, el plan fue formulado en 2011 con apoyo técnico de organismos internacionales como la FAO y la Misión Técnica de Taiwán, incorporando criterios biológicos, tecnológicos, ambientales y socioeconómicos.
Actualmente, el programa alcanza de manera directa a unas 980 familias productoras, mientras que cerca de 3.000 personas se benefician indirectamente a través de la cadena de valor, que incluye producción, provisión de insumos, comercialización y capacitación técnica.
La piscicultura paraguaya se caracteriza por su fuerte vínculo con la agricultura familiar. Más del 98% de los productores trabaja con estanques pequeños, generalmente de 300 metros cuadrados o más, adaptados a las condiciones de cada finca y al tipo de producción.
No existe un tamaño obligatorio establecido por normativa para los estanques, ya que el diseño depende de factores como la especie cultivada, los objetivos productivos y la disponibilidad de agua.
Entre las especies cultivadas, la tilapia concentra cerca del 75% de la producción nacional, consolidándose como la base del negocio acuícola. Le siguen el pacú con aproximadamente 15%, el surubí con alrededor del 5%, mientras que la carpa y la boga participan con cerca del 2,5% cada una.
Este esquema productivo permitió desarrollar un modelo basado en reproducción natural o asistida, con selección de reproductores para obtener alevines adaptados a las condiciones locales y con buenos niveles de supervivencia.
Uno de los ejes del programa es la provisión de alevines desde centros de producción del MAG, entre ellos la estación ubicada en Eusebio Ayala, que abastece a productores organizados en asociaciones y comités.
Desde estos centros se distribuyen alevines de tilapia, pacú, surubí, boga y salmón de río a costos diferenciados respecto del sector privado, facilitando el acceso a nuevos emprendimientos acuícolas.
El programa también contempla capacitación técnica para productores y extensionistas, pasantías para estudiantes universitarios y asistencia para la formulación de proyectos productivos y el acceso a financiamiento.
A esto se suma el apoyo al desarrollo de la cadena de valor, incluyendo procesamiento, comercialización y promoción del consumo de pescado en ferias agropecuarias y eventos técnicos.
Una alternativa productiva en crecimiento
El diagnóstico técnico del sector confirma que Paraguay cuenta con condiciones favorables para la expansión de la acuicultura, principalmente por la disponibilidad de agua, el clima adecuado y superficies aptas para sistemas de cultivo controlado.
Si bien el programa tiene alcance nacional, las acciones se concentran en departamentos con mayor vocación piscícola y donde existen productores organizados.
Desde el Viceministerio de Ganadería sostienen que la piscicultura representa una alternativa rentable de diversificación productiva, especialmente para pequeños productores que buscan generar ingresos adicionales dentro de sus fincas.
Con un crecimiento sostenido en producción y una base técnica consolidada, el negocio de la acuicultura apunta a seguir ganando escala y a consolidarse como un componente cada vez más relevante del sistema productivo agropecuario paraguayo.
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