Capitalización de los costos por préstamos: Cumpliendo con la NIC 23 para una gestión financiera eficiente

(Por Lorena Mereles de AMARAL) En un entorno económico donde las empresas buscan diversificar sus operaciones, la financiación a largo plazo se convierte en una herramienta estratégica clave para encarar inversiones de diverso tipo. Ya sea para la adquisición de bienes, la expansión de instalaciones, la construcción de plantas industriales, inversiones o el desarrollo de nuevos productos o sistemas informáticos, contar con el financiamiento adecuado es crucial para ejecutar proyectos a gran escala sin la presión de reembolsos inmediatos.

Sin embargo, durante el período que media entre la obtención de la financiación y la puesta en marcha del activo o grupo de activos, muchas empresas enfrentan el desafío de cubrir los costos financieros sin estar generando aún los ingresos asociados. Por lo tanto, es fundamental analizar detenidamente las condiciones de estas operaciones desde el punto de vista contable y gestionarlas de manera eficiente. Esto asegura que el tratamiento sea el adecuado y que se refleje correctamente en los estados financieros, optimizando así la posición financiera de la entidad.

Impacto de la capitalización de intereses y el rol esencial del contador

Consideremos, por ejemplo, el caso de una empresa que toma un préstamo específicamente para la construcción de un edificio; según el principio contable, los intereses generados durante el período de construcción pueden capitalizarse, es decir, se pueden sumar como parte del costo del edificio. Esto permite que la empresa refleje estos costos como parte del activo en lugar de registrarlos inmediatamente como un gasto financiero, evitando así que se castiguen los resultados de forma anticipada.

Lo mismo podría darse con la producción de inventarios de gran porte (como las barcazas y remolcadores, por ejemplo), o con el desarrollo de activos biológicos que requieren un tiempo sustancial antes de estar listos para su uso o venta. Estos ejemplos muestran cómo los costos por préstamos pueden ser capitalizados según los lineamientos de las Normas Internacionales de Información Financiera, específicamente la NIC 23, siempre que sean directamente atribuibles a la adquisición, construcción o producción de un activo apto y no se reconozcan inmediatamente como un gasto, sino que se distribuyan en el tiempo, mejorando la presentación de los resultados financieros.

La capitalización en el activo de costos financieros se puede registrar cuando la entidad cumple por primera vez todas y cada una de las siguientes condiciones:

(a) incurre en desembolsos en relación con el activo;

(b) incurre en costos por préstamos; y

(c) lleva a cabo las actividades necesarias para preparar al activo para el uso al que está destinado o para su venta.

La norma específica además el momento en el que cesará la capitalización de los costos por préstamos y en el que los mismos ya pasan a ser gastos del periodo en el que se incurre.

Cabe agregar que el reconocimiento de los costos financieros en el estado de resultados de la entidad que aplique este criterio se producirá a través de la venta (costo de venta) o del uso que se haga del bien que incorpora ese costo (depreciaciones, amortizaciones).

Conclusión

La correcta aplicación de la capitalización de intereses no solo mejora la presentación financiera, sino que también asegura una gestión óptima de los recursos empresariales. Por lo tanto, la asesoría contable profesional es esencial para que las empresas puedan enfrentar los desafíos financieros de manera efectiva y maximizar el beneficio de sus inversiones. El rol del contador es indispensable para asegurar que estas prácticas se apliquen de manera precisa y conforme a la normativa, contribuyendo al éxito y sostenibilidad a largo plazo de la empresa.

 

Lorena Mereles

Directora del Departamento de Outsourcing de AMARAL

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