“El merchandising debía dejar de ser un gasto operativo para convertirse en una inversión estratégica de marca”, afirmó. Según indicó, identificaron una brecha importante en calidad, diseño y ejecución dentro del mercado local.
El nombre también responde a una construcción intencional. “CABA representa cercanía, confianza y consistencia. Nuestro valor principal es cumplir siempre”, señaló Bacile.
La empresa se apoya en relaciones de largo plazo y en el foco en el detalle como pilares culturales.
Su evolución fue progresiva. Lo que comenzó como una operación pequeña hoy funciona con estándares corporativos. Profesionalizaron procesos, incorporaron tecnología propia y fortalecieron su estructura interna para atender a compañías líderes. Actualmente, CABA Merchandising ofrece soluciones integrales como indumentaria personalizada, regalos institucionales, artículos promocionales y productos premium. El diferencial, explicó su fundador, está en el enfoque consultivo. “No vendemos productos; acompañamos estrategias de marca”, resumió.
Cada proyecto parte de un análisis estratégico. Se estudia el público, el contexto y los objetivos antes de diseñar cualquier pieza. “El diseño y la funcionalidad deben estar alineados con la identidad de la empresa”, enfatizó.
Para Bacile, el impacto es concreto. “Un producto bien pensado genera recordación y vínculo”. El merchandising, dice, es un punto de contacto físico que fortalece la experiencia de marca cuando se ejecuta correctamente.
El mercado paraguayo también cambió. Hoy las empresas demandan propuestas más sofisticadas y coherentes con su identidad. La lógica pasó de lo masivo a lo estratégico, elevando el estándar del sector.
En cuanto al crecimiento, los canales digitales cumplen un rol clave. Permiten mostrar procesos, casos y resultados, generando confianza incluso antes del primer contacto presencial. La gestión con clientes corporativos se basa en procesos claros y comunicación constante. Acompañan cada proyecto desde la conceptualización hasta la entrega, priorizando tiempos y calidad.
A nivel global, Bacile identifica tres tendencias fuertes: funcionalidad, sostenibilidad y personalización avanzada. “Las marcas buscan experiencias memorables, no solo presencia visual”, sostuvo.
El principal desafío es escalar sin perder identidad. “Crecer manteniendo estándares altos es uno de nuestros mayores focos”, afirmó.
De cara al futuro, la meta es consolidarse como referente regional en merchandising corporativo y posicionarse como socio estratégico de marca.
El mensaje es directo: “El merchandising bien ejecutado no es un costo; es una inversión en reputación y relación”. Y para quienes buscan diferenciarse, deja una reflexión: “No se trata de hacer más ruido, sino de construir coherencia y calidad en el largo plazo”.
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