Netflix es una de las compañías de entretenimiento que más ha desarrollado este tipo de estrategias y en lugar de limitarse a trailers, carteles o publicaciones en redes sociales, busca que el público participe, se sorprenda o incluso se encuentre con elementos de sus series y películas en la vida cotidiana.
El objetivo detrás de estas acciones es generar conversación alrededor de un estreno y conseguir que la propia experiencia se transforme en contenido para redes sociales. Estas son tres campañas que muestran cómo Netflix llevó sus historias mucho más allá de la pantalla.
1. Un hombre atrapado en un cartel en Los Ángeles
La más reciente y probablemente la más insólita ocurrió en Los Ángeles, del jueves 6 al sábado 8 de agosto de 2026, para promocionar The Last House.
Netflix construyó un living completamente amoblado dentro de uno de sus grandes carteles publicitarios ubicado en la intersección de Sunset Boulevard y Selma Avenue, en Hollywood. Pero el detalle que convirtió la publicidad en espectáculo fue que un hombre realmente permaneció dentro del espacio durante esos tres días, a unos 30 pies del suelo.
El hombre debía continuar con una especie de rutina cotidiana dentro de aquel improvisado departamento y se comunicaba con las personas que estaban abajo mediante una pizarra. La escena reproducía la premisa de la película, en la que una familia queda atrapada dentro de una casa y debe encontrar la manera de sobrevivir.
Netflix confirmó posteriormente que la acción formó parte de la campaña de lanzamiento de The Last House, película protagonizada por Greta Lee y Wagner Moura y estrenada en la plataforma el 7 de agosto de 2026.
La estrategia es sencilla de entender desde el marketing: en lugar de decirle al público que la película trata sobre estar atrapado, Netflix hizo que una persona estuviera literalmente atrapada frente a miles de potenciales espectadores.
Y ahí aparece el valor de una acción de este tipo: un cartel que normalmente sería ignorado se transforma en algo que genera preguntas, fotografías, videos y publicaciones. La publicidad deja de ser solamente un mensaje de la marca y pasa a convertirse en una experiencia.
2. Netflix convirtió al público en jugador de Squid Game
Si The Last House llevó la historia a un cartel, Netflix hizo algo todavía más grande con Squid Game: llevó sus juegos a distintas ciudades del mundo.
Para promocionar la segunda temporada, cuyo estreno fue el 26 de diciembre de 2024, Netflix desarrolló durante meses activaciones en más de 25 países de seis continentes. Hubo carreras, laberintos, juegos inspirados en la serie y experiencias inmersivas para que los fanáticos pudieran formar parte del universo de la producción.
Uno de los ejemplos fue París, donde el 1 de diciembre de 2024 se organizó una versión real de “Luz roja, luz verde” en los Campos Elíseos. De más de 50.000 personas que se postularon, 909 participaron del juego, mientras unas 20.000 personas observaron presencialmente y otras 4,3 millones siguieron el evento por YouTube.
En Los Ángeles también hubo una carrera de 4,56 kilómetros, una referencia al jugador 456, que reunió a 1.700 fanáticos apenas unas horas antes de la premiere estadounidense de la segunda temporada.
Según Netflix, todas estas activaciones generaron 3.000 millones de impresiones en sus canales sociales globales durante los meses previos al estreno. La segunda temporada debutó además con 68 millones de vistas durante su primera semana y llegó al número uno en 92 países.
En este caso, la estrategia fue convertir al espectador en participante. Ya no se trataba solamente de mirar Squid Game, sino de correr, competir y jugar como si el universo de la serie hubiera salido de la pantalla.
3. Wednesday llevó su mundo a 16 ciudades
Con Wednesday, Netflix apostó por convertir el estreno de la segunda temporada en un evento global.
La campaña denominada “Doom Tour” comenzó alrededor del estreno de la segunda temporada en agosto de 2025 y llevó a 26 integrantes del elenco y del equipo creativo por 16 ciudades de cinco continentes durante dos meses. Más de 200.000 fanáticos participaron presencialmente en los distintos eventos.
La gira incluyó ciudades como Nueva York, París, Roma, São Paulo, Seúl, Sydney, Toronto y Londres, entre otras. También hubo experiencias temáticas que buscaban trasladar la estética de Nevermore Academy y el universo de Wednesday al mundo real.
La campaña no se quedó solamente en los eventos físicos. Netflix informó que el marketing de la segunda temporada acumuló más de 9.000 millones de impresiones en sus propias redes sociales, superando la campaña de la primera temporada y convirtiéndose, según la compañía, en una de sus campañas sociales más comentadas.
Cuando la publicidad se convierte en espectáculo
Los tres casos muestran la misma lógica ya que Netflix no solo promociona una producción, sino que intenta convertirla en una experiencia que el público pueda vivir, fotografiar y compartir.
Un hombre atrapado en un cartel, miles de personas jugando Squid Game o una gira mundial inspirada en Wednesday lo que tienen son acciones pensadas para romper con la publicidad tradicional y generar una reacción.
En un mercado donde las plataformas compiten constantemente por la atención, la estrategia consiste en crear algo que resulte difícil de ignorar. Y cuando una campaña consigue que las personas quieran grabarla, comentarla y compartirla, el público termina convirtiéndose también en parte de la difusión.
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