Emprendimiento social capacitó a 32 personas de escasos recursos

Unas 32 personas de escasos recursos fueron seleccionadas para aprender técnicas gastronómicas de primer nivel a través de un proyecto que además de capacitar a los futuros chefs.

Este proyecto fue desarrollado gracias a Calles de Asunción, una alianza entre el sector público y privado. La alianza entre ambos sectores tuvo como fin rescatar los mangos a lo largo de diferentes barrios capitalinos.

Las ganancias de este emprendimiento social permitirán financiar la educación de los 32 futuros chefs.
El Instituto O´Hara dirigió a los futuros chefs, estos aprendieron sobre técnicas gastronómicas de primer nivel en áreas como panadería, cocina, confitería y rosticería como también se les enseñó sobre la manipulación de alimentos, costos, marketing, producción artesanal e industrial. Los beneficiarios proceden de diferentes centros municipales de la ciudad además del barrio San Francisco.

“Este curso nace de la necesidad de darle un sentido social al mango, que más allá de ser un ingrediente que hace de nuestras comidas divertidas y deliciosas, su abundancia hace que sea un negocio que puede sustentar un proyecto que busca dar un futuro a personas sin recursos la oportunidad de salir al mundo laboral gastronómico capacitados”, afirmó Aramí O´hara de la Escuela Integral Gastronómica O´hara.

Calles de Asunción nació del convenio entre la Dirección de Servicios Urbanos de la Municipalidad de Asunción y los locales El Chapori, Delicatessen, Oniria y el Instituto Gastronómico O'Hara para potenciar la gran riqueza desperdiciada en las calles, veredas y patios: nuestros mangos. Las frutas recolectadas de diferentes puntos de la capital son clasificadas e higienizadas para la elaboración y comercialización de chutneys en diferentes puntos de venta del país.

Tu opinión enriquece este artículo:

Miel orgánica de Ñeembucú presume certificación de origen, con precios premium y plan de expansión comercial

(Por SR) La miel orgánica producida en el departamento de Ñeembucú comienza a posicionarse como un producto con valor agregado dentro del mercado nacional, con proyección incluso hacia nichos internacionales. Bajo la marca El Carrizal, el emprendimiento liderado por el apicultor Atilio Benítez avanza en su consolidación comercial, apoyado en certificaciones, alianzas estratégicas y una producción diferenciada basada en criterios orgánicos. “Nuestra miel orgánica ya empieza a ser reconocida tanto a nivel nacional como internacional”, destacó el productor al referirse al crecimiento del proyecto.