“En 50 años podríamos tener un Terminator. Hay que pararlo ahora”

Los expertos en inteligencia artificial están asustados con la posibilidad de que sus avances acaben como las investigaciones que llevaron a la bomba nuclear. Toby Walsh, investigador estrella del centro de élite australiano NICTA, es el principal promotor de la carta que, liderada por Stephen Hawking, exige la prohibición de los robots asesinos...

El texto ha logrado ya más de 17.000 firmas de científicos, entre ellos 2.500 especialistas en robótica, y ha monopolizado la atención en el mayor congreso del mundo sobre inteligencia artificial, que este año se ha celebrado en Buenos Aires. "Tenemos detrás a muchas organizaciones y sobre todo al mundo científico. Esto es imparable", explica Walsh en un receso del congreso. "El objetivo es lograr que la ONU haga una prohibición expresa de los robots asesinos. Eso lleva tiempo, pero lo lograremos. Es evidente que una organización terrorista no va a hacer caso a la ONU, pero sí las empresas de armamento. Por ejemplo, se ha logrado vetar los láser para cegar a prisioneros. Y ya no se fabrican. Usted no los va a ver ni siquiera en Siria. A una empresa de armamento no le interesa ir contra la ONU, perdería a sus mejores clientes".

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