Los niños aprenderán jugando con tecnología

Un grupo de alumnos resuelve raíces cuadradas en un aula con tabletas y una pizarra inteligente mientras su profesor les explica en un vídeo cómo se hace. Están sentados en sillas de plástico de colores que son giratorias, tienen ruedas e incorporan un pupitre con las que pueden deslizarse por todo el espacio para formar grupos de trabajo...

Los niños de esta peculiar clase son el centro de atención del pabellón número cinco de IFEMA, donde se celebra desde el miércoles la tercera edición de SIMO Educación. Este salón de tecnología enfocado a la enseñanza deja claro que la forma de educar a los niños en un aula con pizarra verde, tizas y muñecos de trapo hace mucho que pasó a la historia.
El aula está rodeada de expositores con robots e impresoras 3D, las estrellas de esta edición de SIMO Educación. Los autómatas se han convertido en un compañero más de clase: en la empresa tecnológica BQ diseñan packs, llamados ZUM kit, que incluyen todos los componentes necesarios para diseñar y montar un robot, cuyas piezas pueden imprimirse en 3D directamente en clase.
Las impresoras 3D han sido las otras protagonistas de la feria. Con ellas se puede estudiar biología: hacen posible imprimir corazones humanos a tamaño real, una rana diseccionada y sus partes internas e incluso una célula con todos sus componentes (mitocondrias y retículos endoplasmáticos incluidos). Para conseguir estas réplicas, solo es necesario que los profesores se descarguen los modelos de internet y los impriman en 3D en el aula. Las impresoras cuestan entre 500 y 1.000 euros.

Tu opinión enriquece este artículo:

La Fernetería pisa fuerte en Miami: cómo el concepto porteño se ganó su lugar en Wynwood (y suma un reconocimiento clave de Fernet-Branca)

Hace ya un tiempo que La Fernetería llevó su mix de pastas, coctelería de autor y espíritu nocturno desde Buenos Aires a Miami. Lo que empezó como un desafío internacional, hoy ya está consolidado como un clásico en el barrio de Wynwood, donde el restaurante y rooftop sigue demostrando que la propuesta gastronómica argentina sabe competir en las ligas mayores.