La inteligencia artificial comienza a ocupar un lugar cada vez más importante en la operación y el funcionamiento de las empresas. Más allá de las herramientas que permiten la automatización de tareas, el avance apunta a modelos en los que los sistemas inteligentes participan en distintos procesos y trabajan de forma coordinada con los equipos humanos.
Según una encuesta de McKinsey, el 88% de los encuestados manifestó que sus organizaciones utilizan IA regularmente en al menos una función, aunque solo el 7% indicó que esta tecnología está completamente escalada en toda la empresa. Los datos muestran que, si bien su adopción ya es extendida, el desafío sigue siendo llevarla a la práctica de manera integral.
En este contexto, Softtek identifica una serie de tendencias que reflejan cómo la tecnología comienza a modificar la forma en que las compañías organizan sus operaciones.
Agentes digitales que trabajan en conjunto
Una de las tendencias es la coordinación de agentes especializados, capaces de compartir información, distribuir tareas y colaborar para resolver problemas que requieren distintas capacidades.
Este modelo, conocido como Orchestrated Agent Economies, permite que un agente principal coordine el trabajo de otros sistemas, conecte herramientas externas y gestione distintas etapas de un proceso. De esta forma, la inteligencia artificial deja de centrarse en una tarea puntual y participa en operaciones más complejas.
La automatización avanza sobre procesos completos
Otra de las tendencias es la automatización de procesos de principio a fin (Full-Journey Process Automation). A diferencia de los modelos tradicionales, que se enfocan en actividades específicas, este enfoque busca conectar todas las etapas de una operación.
La tecnología puede coordinar tareas, gestionar excepciones y responder a cambios en tiempo real, con el objetivo de mejorar la continuidad y la eficiencia de los procesos empresariales.
Empresas que incorporan IA desde su diseño
El concepto de AI-Native Enterprise plantea un modelo en el que la inteligencia artificial forma parte de la estructura de la empresa desde su concepción. Esto incluye la arquitectura tecnológica, la gestión de datos, los procesos internos y la toma de decisiones.
El cambio no se reduce a incorporar nuevas herramientas, sino que implica revisar cómo se realizan las actividades y qué procesos pueden diseñarse considerando las capacidades de la IA. En este esquema, las personas continúan siendo fundamentales en la supervisión y en las decisiones que requieren criterio humano.
El software comienza a enfocarse en los resultados
El modelo Service as Software propone otra forma de entender el uso de la tecnología dentro de las empresas. A través de la combinación de inteligencia artificial y automatización, las plataformas pueden entregar directamente un servicio o resultado, en lugar de ofrecer únicamente una herramienta para que el usuario ejecute una tarea.
El enfoque cambia la manera en que las compañías evalúan el software, poniendo el foco en el valor que genera para el negocio y no solamente en sus funcionalidades.
Una nueva etapa para la operación empresarial
Las tendencias identificadas por Softtek muestran que la inteligencia artificial comienza a integrarse de manera más profunda en las empresas. La evolución apunta a modelos en los que los sistemas inteligentes participan en los procesos, mientras los equipos humanos mantienen un rol central en la supervisión y la toma de decisiones.
El desafío para las organizaciones será avanzar desde la incorporación de herramientas hacia una integración que permita mejorar sus operaciones y responder a las nuevas exigencias del negocio.
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