Así lo confirmaron en conversación con Infonegocios Gabriela Chaparro, agente de viajes de Ace Tours, y Amalia Ruíz, agente de Panorama Viajes. Ambas coinciden en que el viajero paraguayo está cada vez más informado, compara opciones y prioriza tanto el precio como la experiencia.
Playa siempre, pero... ¿qué más?
Brasil volvió a posicionarse como el destino número uno del verano. Florianópolis y Río de Janeiro encabezaron la lista, impulsados principalmente por los vuelos directos, que reducen tiempos y mejoran la competitividad en precios. “Brasil siempre es el más solicitado porque ofrece muchas opciones de playa y buena conectividad”, explicó Chaparro.
El Caribe también mantuvo su lugar entre los favoritos. Punta Cana, Cancún y Riviera Maya se destacaron por su clima y los resorts todo incluido. “Este año Punta Cana fue el destino más elegido, sobre todo por el clima y la calidez de su gente”, comentó Ruíz.
Para quienes prefieren temperaturas más suaves, Punta del Este se consolidó como alternativa. “Hay gente que elige Punta del Este porque el clima es más agradable y el calor no es tan fuerte como en Brasil”, señaló Ruíz, destacando que enero y febrero concentran la mayor demanda.
Pero la tendencia va más allá del descanso frente al mar. Las combinaciones de playa y ciudad ganan terreno: Cartagena con San Andrés, Miami junto a Orlando, y los clásicos europeos como España, Italia y Francia aparecen entre las opciones más buscadas por quienes priorizan gastronomía, historia y cultura. “Los pasajeros más experimentados buscan destinos nuevos, como Cuba o Curazao, que combinan playa y ciudad”, agregó Chaparro.
Quiénes viajan y qué priorizan
Las familias siguen siendo el público principal del verano, aunque también crecen los viajes de parejas, grupos de amigos e incluso exalumnos que se reencuentran después de años. “Las vacaciones familiares lideran, pero cada vez vemos más grupos que se organizan para viajar juntos”, comentó Ruíz.
En cuanto a prioridades, el presupuesto continúa siendo determinante, pero ya no es el único factor. “Primero preguntan por el presupuesto, pero también buscan la experiencia. Hay pasajeros que ya viajaron mucho y quieren destinos nuevos”, explicó Chaparro.
En esa búsqueda aparecen destinos menos tradicionales como Cuba, Curazao e incluso Japón, que comienza a despertar interés entre los más jóvenes.
Paquetes a medida y asesoramiento integral
Los paquetes más solicitados incluyen pasajes aéreos, traslados, alojamiento y asistencia al viajero. A eso se suman, de manera opcional, excursiones, city tours y experiencias especiales según el perfil de cada pasajero.
“Nos adaptamos a lo que busca cada persona. Hay quienes quieren todo organizado y otros que prefieren algo más flexible”, detalló Ruíz.
Además, las agencias cumplen un rol clave en la gestión de documentación, seguros y visas, un aspecto que muchos viajeros valoran cada vez más al momento de contratar.
Precios y la importancia de anticiparse
En cuanto a valores, los paquetes a Brasil oscilaron entre US$ 600 y 900 por persona, mientras que el Caribe se movió entre US$ 1.000 y 1.600, dependiendo de la categoría del hotel y la temporada. Cartagena se ubicó en torno a los USD$ 1.200.
Hay un consejo que ambas repiten: reservar con anticipación. “Lo ideal es empezar a planificar con tres a seis meses de anticipación para conseguir mejores precios y disponibilidad”, coincidieron. Además, organizarse con tiempo permite distribuir mejor el presupuesto e incluso pensar en más de una escapada al año.
Turismo interno también en agenda
El verano no fue exclusivamente internacional. El turismo interno ganó espacio con propuestas como el carnaval de Encarnación, rutas culturales y escapadas a destinos naturales.
“Queremos que la gente descubra lo que tenemos cerca, porque son opciones accesibles y muy valiosas”, señaló Ruíz.
Animarse a viajar
Con promociones cada vez más llamativas, mayor conectividad y una oferta cada vez más diversa, el mensaje de las agencias es claro: animarse a viajar. “Viajar te expande la mente, volvés con ideas nuevas y otra energía”, resumió Ruíz.
Porque viajar no es solo cambiar de lugar, sino cambiar de aire. El verano se vive distinto cuando hay un plan, una escapada en mente y algo nuevo por descubrir. Ya sea playa, ciudad o una mezcla de ambas, lo importante es animarse, organizarse y disfrutar del camino.
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