El titular del INAT fue claro sobre cómo evalúa la cultura de donación en el país y señaló: “Hablar de que ya tenemos instalada una cultura de donación, creo que todavía no estamos en ese nivel”.
Si bien reconoció avances en los últimos años, todavía existe una brecha importante en la aceptación familiar de la donación de órganos de personas fallecidas. “Es una construcción social que requiere educación sostenida y compromiso colectivo”, señaló.
El contexto, además, no es sencillo. La mayoría de los potenciales donantes fallecen en circunstancias traumáticas, como accidentes de tránsito. “Esto ocurre en medio del duelo. Es un momento de profundo dolor para la familia, y ahí es donde se plantea la posibilidad de donar. No es una decisión fría ni administrativa”, reflexionó.
De acuerdo con datos oficiales del INAT, al cierre del año 2025 se realizaron: En total, se registraron 173 trasplantes, de los cuales 18 fueron pediátricos y 155 en adultos.
En cuanto a la captación de tejidos, el INAT informó que durante el 2025 se concretaron 77 captaciones, lo que permitió realizar 445 implantes. El doctor Espinoza explicó que una sola donación puede beneficiar a múltiples personas: “Una captación de tejidos puede ayudar a pacientes con quemaduras, enfermedades oculares u otras patologías. Una sola decisión impacta en muchas vidas”.
¿Qué órganos y tejidos son los más demandados?
El presidente del INAT indicó que el tejido más requerido en Paraguay es la córnea, mientras que el órgano más demandado es el riñón.
Según datos institucionales, cerca de 3.000 personas se encuentran en tratamiento de diálisis (hemodiálisis o diálisis peritoneal) debido a insuficiencia renal crónica, lo que refleja la alta necesidad de trasplantes renales en el país.
Tasa de donación
El doctor Espinoza explicó la diferencia entre “donación” y “tasa de donación”. La tasa se mide por millón de habitantes y toma como referencia la cantidad de donantes fallecidos efectivos.
En 2024, la tasa fue de aproximadamente 4 donantes por millón de habitantes, mientras que en 2025 se ubicó en 3,8 por millón. “No es una mala tasa, pero puede mejorar. La meta ideal es llegar a 10 donantes por millón de habitantes”, afirmó.
Mitos que aún persisten
Entre los principales mitos que el INAT identifica en la sociedad paraguaya se encuentran: La creencia de que, si una persona es donante, “no harán todo lo posible por salvarle la vida”; La idea de que los órganos se asignan según la capacidad económica; El temor al tráfico de órganos.
“El sistema de asignación es transparente y se basa en criterios médicos y de compatibilidad. No tiene sentido pensar que un órgano pueda ser implantado sin compatibilidad, porque eso pondría en riesgo la vida del receptor”, expresó el doctor Espinoza.
Además, recordó que el proceso es público, regulado y gratuito dentro del sistema nacional de salud.
El rol de la Ley y el duelo
En Paraguay rige la Ley de Donante Presunto, conocida como Ley Anita, que establece que todas las personas mayores de edad son donantes, salvo que hayan manifestado su negativa en vida.
Sin embargo, el presidente del INAT aclaró que la ley es solo una parte del proceso. “La normativa es fundamental, pero la dimensión subjetiva y social es muy importante. Cada muerte es una situación distinta y ocurre en un contexto emocional muy complejo”, sostuvo.
Desafíos del sistema de salud
En cuanto a infraestructura, el titular del INAT valoró positivamente la expansión hospitalaria y los avances hacia la descentralización de la medicina de alta complejidad.
Señaló que ya se han realizado ablaciones y trasplantes en el interior del país, como parte de un proceso de descentralización que busca fortalecer especialmente los trasplantes renales y de córneas.
“La mejora en infraestructura y recursos humanos es clave para seguir creciendo”, indicó.
¿Qué debe hacer una persona que quiere ser donante?
Ante la pregunta concreta sobre los pasos a seguir, el doctor fue directo: “Lo primero y más importante es decirle a la familia: yo quiero ser donante. Y pedir que respeten esa decisión”.
También explicó que las personas pueden informarse y registrar su voluntad a través de la página oficial del INAT inat.mspbs.gov.py, donde se detallan los procedimientos, estadísticas y requisitos.
Sin embargo, insistió en que el paso fundamental es la comunicación familiar: “Cuando ocurre el fallecimiento, la familia es la que está presente. Por eso siempre insistimos, hablen en vida sobre la donación”.
Asimismo, recordó que no todas las personas fallecidas pueden ser donantes, ya que deben cumplirse criterios médicos específicos que son evaluados en cada caso.
Una decisión que trasciende
En Paraguay, la donación de órganos y tejidos representa una oportunidad concreta de salvar y mejorar vidas. Cada donante puede beneficiar a múltiples pacientes y transformar el dolor en esperanza.
En palabras del presidente del INAT: “Una sola decisión puede significar vida para muchas personas”.
En el Día Internacional del Trasplante, el mensaje es informarse, conversar en familia y comprender que la donación es un acto solidario que puede cambiar vidas.
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