AO S.A trasciende fronteras con sus creaciones de ao po´i (pronto llegará a Venezuela)

La empresa AO S.A, ubicada en la localidad de Villarrica, capital del departamento del Guairá, llegará desde este año al mercado venezolano, con sus prendas de vestir para damas, caballeros y niños, además de la línea de blanquería; todos con exclusivos y elegantes diseños de ao po´i.
Robert Servián González, director de la empresa, comentó que están culminando con los trámites legales para realizar la exportación y estimó que en dos meses más las piezas estarán en Venezuela.
“Como primera etapa enviaremos un volumen experimental de 1.500 prendas. Y dependiendo de la aceptación del producto irá aumentando.”, agregó.
Cabe resaltar que Venezuela se suma a la lista de países como España, Francia, Italia, Estados Unidos, Colombia, Uruguay, Brasil, Argentina y México, que ya comercializan las creaciones de la empresa desde hace aproximadamente 30 años.
Con respecto al mercado local, Servián anunció que pretenden iniciar una intensa campaña de posicionamiento de la marca de exportación “AO” Aho Po'i Raity, ya que actualmente el 90% de lo producido está dirigido al mercado internacional.
“Actualmente estamos comercializando sólo algunas líneas a través de tiendas como Nueva Americana y Unicentro. Sin embargo creemos que es el momento de habilitar una tienda propia para ofrecer prendas con valor agregado”, refirió.
Reveló además que uno de los objetivos a corto plazo es habilitar una tienda propia y que ya están en la búsqueda de un local en Asunción.
AO S.A exporta un promedio de 25.000 prendas por año y emplea a más de 500 bordadoras de la zona, quienes realizan los bordados a mano, dando un toque especial y personalizado a cada pieza.

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A poco más de un mes del inicio de la guerra en Medio Oriente, la economía global ya muestra efectos rápidos, tanto en los mercados financieros como en los flujos comerciales. Paraguay, pese a estar geográficamente alejado del conflicto, no quedó al margen: el encarecimiento del petróleo, la presión sobre la inflación, el cambio en las expectativas de tasas y una mayor aversión al riesgo comienzan a configurar un nuevo escenario para la economía.