Billeteras electrónicas moverían cerca de un 5% del PIB y la interoperabilidad promete crecimiento del segmento

Con un movimiento anual de miles de millones de dólares, el segmento de billeteras electrónicas va ganando cada vez más terreno por sus facilidades y ahora suman el sistema de interoperabilidad, que permitirá enviar o recibir dinero entre distintas operadoras, sin costos adicionales. “Esto sin duda hará que el rubro siga creciendo y con eso generando una cadena de formalización e inclusión financiera”, manifestó José Monges, directivo de la Cámara Paraguaya de Medios de Pago (CPMP). 

“Creemos que le brindará más facilidades al usuario. Anteriormente varias operadoras ya hacían giros a otras operadoras, pero no había interoperabilidad y el dinero no se acreditaba en tu billetera”, afirmó Monges. Anteriormente el dinero debía ser retirado físicamente desde un punto.

Mientras que ahora, con las billeteras interconectadas, el dinero llega a tu cuenta y lo podés utilizar sin necesidad de ir físicamente hasta algún punto para efectivizar.

En relación con las tasas, según Monges, cada operadora cobra lo que indica en su tarifario por un servicio similar. Es decir, si hacer un giro dentro de la operadora de tu red te cuesta 4%, tu operadora te cobrará lo mismo.

En la otra punta, el destinatario no necesariamente deberá pagar por usar el dinero, y podrá hacer pagos, compras o recargas sin costos adicionales.

“Recibir y usar la billetera como medio de pago para comprar o pagar no tiene costo porque no hay efectivización. La efectivización tiene costo y es similar a la comisión que la operadora cobra regularmente”, aclaró.

Las tres operadoras telefónicas con billeteras (Tigo, Personal, Claro) y también Zimple de Bancard se encuentran habilitadas para este nuevo sistema.   

“Los costos son bajos porque están orientados a resolver transacciones de bajo valor, es decir, la gente habitualmente hace giros por G. 100.000 y pagar una comisión de G. 5.000 le es más cómodo, barato y rápido que pagar uno o varios pasajes de ida y vuelta en colectivo o viajar largas distancias, como antes que se hacía a través de las encomiendas, para entregar el dinero a otra persona, con todo lo que ello conlleva, tiempo y distancia”, manifestó.

“El volumen de dinero que entra, circula y sale por las billeteras y sus canales de distribución podría decirse que es cerca del 5% del Producto Interno Bruto (PIB). Una cifra aproximada bien puede ser US$ 2.500 millones de dólares anuales”, reconoció Monges.  

Tendencia a futuro

Para Monges, los pagos móviles tienen mucho potencial, “la digitalización de los pagos en sí tiene muchísimo espacio para crecer y hay bastante por hacer en Paraguay”, agregó.

“En Paraguay el uso de efectivo sigue siendo predominante, por tanto, todas las iniciativas y servicios que digitalicen los pagos representan una contribución enorme a la formalización de todos los eslabones y segmentos de la población”, consideró.

“Los servicios financieros móviles son inclusivos y permiten a un gran segmento de la población recibir servicios financieros básicos que les dan acceso a la educación, a la alimentación y a la salud”, culminó Monges.

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