Mbohapy kuña oikuaauka InfoNegocios ndive iñemoarandu ha tendota (tres empresarias paraguayas compartieron con InfoNegocios sus aprendizajes y visiones sobre el liderazgo femenino): Viviana Blasco, gerente comercial de Mickey Paraguay; Franca Morábito, vicepresidenta de Maahsa; y Carolina Riveros Imas, directora ejecutiva de Tupi SA.
Viviana: “Mi madre fue mi primera escuela de liderazgo”
Para Viviana Blasco, el liderazgo comenzó mucho antes de ocupar un cargo formal. Creció acompañando cada etapa de Mickey Paraguay, empresa fundada por su padre Roque Blasco acompañado de su esposa María Cristina, quien tomó la cabeza de la empresa luego de que su esposo falleciera. “Ella fue mi primera escuela de liderazgo. La vi emprender en momentos en los que no era común que las mujeres estuvieran al frente de una empresa. La vi tomar decisiones difíciles, sostener la empresa en tiempos complejos y hacerlo siempre con valores, determinación y una enorme fortaleza interior”, contó.
Viviana reconoció que no solo quiso continuar el legado familiar, sino transformarlo. Profesionalizar los procesos, modernizar la estructura comercial y fortalecer los equipos fueron pasos importantes para asumir un liderazgo firme y empático.
Para ella, las mujeres empresarias aportan una mirada más humana e integral al desarrollo. “No pensamos solo en números, sino en personas, en equipos, en impacto social y en sostenibilidad”, dijo.
“En Paraguay, cada vez más mujeres están liderando empresas, generando empleo y participando activamente en la economía formal. Eso fortalece el desarrollo económico y también transforma la cultura empresarial del país, abriendo más espacios para la equidad y la diversidad en la toma de decisiones”, puntualizó.
Franca: “Las mujeres que nos antecedieron allanaron el camino que hoy recorremos”
En el caso de Franca Morábito, vicepresidenta de Maahsa, el liderazgo también nació en el seno de una familia emprendedora. Desde niña, recuerda haber jugado a vender. “Jugábamos con mi hermana y primos a vender desde la muralla de mi casa, situada en aquel entonces en la zona céntrica de Asunción”, recordó.
Su mayor referente fue su abuela, doña Franca Bo de Latourrette, una mujer que combinó familia y trabajo con entusiasmo y un compromiso inquebrantable. Esa figura marcó profundamente su perspectiva sobre el rol de la mujer en el ámbito empresarial, enseñándole que el liderazgo se construye desde la constancia y el ejemplo. “Las mujeres que nos antecedieron allanaron el camino que hoy recorremos con mayor comodidad, reduciendo la brecha de género y, lógicamente, aportando a la generación de empleo, innovación y diversificación económica”, resaltó.
Morabito considera que las mujeres aportan al desarrollo económico del país desde múltiples ángulos: generan empleo, impulsan la innovación y contribuyen a diversificar los sectores productivos. Además, sostiene que las organizaciones ganan cuando existe equilibrio entre liderazgo masculino y femenino, ya que disminuyen los sesgos y se fortalece la toma de decisiones. “El equilibrio, el punto medio en cada rol que desempeño, es fundamental para armonizar la vida de forma placentera y sana”, dijo.
Carolina: “Se está imponiendo que las mujeres ocupen puestos de liderazgo”
Desde la perspectiva de Carolina Riveros Imas, directora ejecutiva de Tupi SA, la experiencia es distinta, pero igual de poderosa. Creció en una familia de emprendedores donde el trabajo era una responsabilidad compartida. Ella y sus cinco hermanas debían incorporarse a la empresa desde los 10 años. “Ya empezaba a inculcarse en nosotras el hábito del trabajo desde esa edad. Eso me ayudó muchísimo a aprender a trabajar con la gente, a entender que yo soy una más de ellos, a no sentirme superior ni por tener un título universitario”, relató.
Esa práctica, que a muchos podría parecer precoz, fue para Carolina una escuela de vida: aprendió a relacionarse con la gente, a valorar el trabajo de cada persona dentro de la organización y a ejercer liderazgo desde la igualdad. “Apenas terminé el colegio, a los 17 años, surgió la necesidad de una encargada de marketing. Mi papá me preguntó si yo me animaba a hacer ese trabajo y la verdad es que tenía muchísimo miedo, porque no tenía conocimientos de esa área y tampoco había tenido personas a mi cargo. No era la encargada ideal, pero sí tenía una enorme voluntad de preguntar y aprender de cualquier persona que me pudiera ayudar”, detalló.
Su principal figura de inspiración es su madre, una mujer que no solo se dedicó al hogar, sino que también trabajó codo a codo con su esposo para levantar la empresa familiar. Carolina destaca su capacidad para equilibrar múltiples roles, su disciplina y su entrega total.
“El aporte de las mujeres en el mundo empresarial es enorme. Creo que hoy se está imponiendo cada vez más que las mujeres ocupen puestos de liderazgo, incluso en rubros donde históricamente lideraron hombres, porque ganamos con resultados comprobados. Hay un giro drástico frente a muchas normas culturales: las mujeres deciden en sus vidas, en el hogar y, poco a poco, en las compañías”, aseguró.
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