LAN y TAM dejaron atrás sus marcas para dar paso a LATAM (incluye a todas las filiales)

Luego de un extenso trabajo de integración tras la asociación entre LAN y TAM, el Grupo LATAM Airlines ha decidido adoptar un nombre e identidad única, y anunció que la marca del grupo de aerolíneas más importante de Latinoamérica y sus filiales, será LATAM.
Ésta agrupará a todas las compañías de pasajeros y de carga que hoy forman parte, entre ellas: LAN Airlines y sus filiales en Perú, Argentina, Colombia y Ecuador; TAM Linhas Aéreas S.A., TAM Transportes Aéreos Del Mercosur S.A.; TAM Airlines (Paraguay); y las líneas aéreas de carga del Grupo LATAM integradas por LAN CARGO, LAN CARGO Colombia, ABSA (TAM Cargo) y Mas Air.
La decisión de dar origen a una nueva marca es un hito histórico en la industria de la aviación, pues no sólo es el primer grupo aéreo en acogerse a una nueva marca única, sino que además es el primer grupo de líneas aéreas que aspira a ser líder global con una identidad genuinamente latinoamericana.
En relación a la nueva imagen, Jerome Cadier, VP Marketing LATAM, señaló que ya se encuentran trabajando en modificar su imagen corporativa, y que será un proceso que tomará aproximadamente 3 años, y comenzará a ser visible en el primer semestre de 2016 de manera gradual en espacios físicos, aviones, oficinas comerciales, counters, sitios web, uniformes, entre otros.
Respecto a las marcas asociadas al Grupo, estas serán unificadas, con el objetivo de ofrecer un servicio único acorde a la nueva marca. A medida que esto ocurra, será comunicado a los clientes.
En cuanto a los Programas de Pasajero Frecuente de LAN y TAM y sus empresas relacionadas, continuarán  implementando mejoras a sus programas actuales, y cualquier modificación a estos será informada oportunamente.

Guerra en Medio Oriente: cómo el shock externo reconfigura las expectativas económicas en Paraguay

A poco más de un mes del inicio de la guerra en Medio Oriente, la economía global ya muestra efectos rápidos, tanto en los mercados financieros como en los flujos comerciales. Paraguay, pese a estar geográficamente alejado del conflicto, no quedó al margen: el encarecimiento del petróleo, la presión sobre la inflación, el cambio en las expectativas de tasas y una mayor aversión al riesgo comienzan a configurar un nuevo escenario para la economía.