Paraguay inspira confianza: entre los países menos riesgosos para invertir

Paraguay arrancó mayo con 172 puntos básicos en el índice EMBI, posicionándose entre los países más seguros de América Latina para los inversores, superado solo por Perú, Chile y Uruguay. Este nivel de riesgo, por debajo del promedio regional (473 puntos), refleja la confianza del mercado en la estabilidad macroeconómica y fiscal del país, en un contexto internacional marcado por la incertidumbre y la volatilidad financiera.

El EMBI (Emerging Markets Bond Index) es un indicador elaborado por JPMorgan que mide el riesgo país de los mercados emergentes. Este índice refleja el diferencial de tasa de interés que los bonos soberanos de un país deben pagar en comparación con los bonos del Tesoro de Estados Unidos, considerados como referencia por su bajo riesgo. Es decir, cuanto más alto es el EMBI, mayor es la percepción de riesgo que tienen los inversores sobre la economía de ese país.

Julio Recalde, director de STK Asset Management, explicó que el EMBI refleja el rendimiento mínimo que los inversores esperan obtener por asumir el riesgo de prestar dinero a un país como Paraguay. Cuanto menor es este rendimiento esperado, menor es el riesgo percibido.

Para Recalde, este índice es relevante porque no lo establece una agencia o un estudio teórico, sino que surge directamente del mercado, es decir, de cómo los actores financieros internacionales evalúan la situación del país.

“Ellos principalmente son compradores bastante informados. El mercado de deuda soberana de Paraguay en el exterior está formado principalmente por inversores institucionales que deberían tener mejor información. Es muy positivo que el mercado nos perciba así”, remarcó.

Asimismo, el ministro de Economía, Carlos Fernández Valdovinos, resaltó el puntaje obtenido por Paraguay, que mantiene una posición financiera privilegiada en un escenario mundial complejo. “Su prima de riesgo es una de las más bajas de la región, lo que permite acceder a financiamiento en condiciones favorables para generar empleos para todos los paraguayos”, expresó el ministro.

¿Cómo se elabora el índice?

El economista Wildo González recordó que la incertidumbre en torno a las decisiones de política económica y sus efectos sobre los países emergentes ha generado volatilidad en los mercados financieros y en las perspectivas de crecimiento global.

En este entorno, el EMBI de Paraguay, al igual que el de otras economías emergentes, repuntó tras el anuncio de nuevas tarifas por parte de EE.UU.; sin embargo, a diferencia de varios países de la región, el riesgo país de Paraguay se redujo posteriormente. “Esto refleja la confianza que los mercados financieros internacionales tienen en la capacidad de la economía paraguaya para absorber shocks externos y mantener su estabilidad macroeconómica”, expresó González.

En el caso de Paraguay, las variables que más inciden en el índice son los fundamentos macroeconómicos, especialmente la solidez fiscal, los niveles de deuda externa y el perfil de vencimientos. También inciden las condiciones internacionales de liquidez y aversión al riesgo.

“Asimismo, la posición externa —reflejada en la cuenta corriente— es un factor relevante, ya que una cuenta corriente equilibrada o superavitaria reduce la exposición a shocks externos”, añadió González.

No obstante, el EMBI puede verse afectado por factores tanto internos como externos: entre los locales destacan la evolución de la actividad económica, la inflación, la política monetaria y el desempeño comercial. A nivel externo, eventos globales —como los shocks financieros o comerciales— pueden generar aumentos en el riesgo país, independientemente de los fundamentos locales.

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