Sallustro será la encargada de introducir la marca ALDO a Uruguay y Bolivia

Con casi 2 años de presencia en Paraguay, ALDO cuenta con tres locales en los shoppings más importantes de Asunción. Con proyectos de seguir expandiéndose tanto localmente como regionalmente, se posiciona hoy en el mercado paraguayo como una marca prestigiosa en su segmento y con amplia aceptación.
Debido a su exitoso desempeño en la comercialización de la marca ALDO en Paraguay, el grupo Sallustro ha sido seleccionado por la matriz canadiense para introducir la marca en la república oriental del Uruguay y Bolivia, siguiendo el modelo implementado en el país.
“Hoy ya no existen fronteras para los negocios, estamos contentos de poder expandirnos con la marca ALDO a mercados internacionales y poder ofrecer a los consumidores de esos países productos de muy buena calidad. Sabemos que son diferentes culturas y costumbres pero creemos que los consumidores quedarán satisfechos con ALDO.” , destacó Octavio Sallustro, gerente general del Grupo.
Con muchos proyectos en camino, apertura de tiendas en el nuevo polo comercial de Asunción, en Montevideo, Uruguay y Santa Cruz de la Sierra, Bolivia; Innovare, parte del grupo Sallustro, apuesta fuerte a la marca cumpliendo con la demanda creciente del mercado en el rubro.

Paraguarí sabe a Ña Nilda: la cafetería que nació del legado de una repostera con 40 años de historia

(Por BR) Fernando González, pastelero de la ciudad de Paraguarí, creció en la cocina de su mamá, Ña Nilda, quien hace 40 años se dedicaba a hacer tortas para toda la ciudad. Allí encontró la inspiración para emprender: dejó su trabajo estable, emigró a Estados Unidos para perfeccionarse en el sector pastelero y hoy abrió su propia cafetería y pastelería en honor a su madre, Ña Nilda

Cuando la IA lava activos: la investigación de un abogado paraguayo que pone a Europa a debatir quién responde por el delito

(Por NL) El desarrollo de la inteligencia artificial en las películas parecía algo muy futurista; sin embargo, hoy forma parte del debate jurídico internacional. Los sistemas de inteligencia artificial capaces de decidir, aprender y ejecutar maniobras de lavado de dinero sin que una persona intervenga en cada operación obligan a replantear uno de los principios básicos del derecho penal: ¿quién es el responsable cuando el delito lo ejecuta un algoritmo? Esa fue la pregunta que el abogado paraguayo José Fernández Zacur llevó al Congreso Internacional sobre Prevención y Represión del Lavado de Activos, en la Universidad de Santiago de Compostela, España, donde presentó una investigación que despertó el interés de algunos de los principales penalistas de Europa.