Unidas por la instantaneidad: Cooperativas ahora tienen alias para transferencias y apuntan a socios jóvenes

(Por MV) Los socios de las cooperativas del país ya pueden realizar pagos utilizando alias, según informó el Banco Central del Paraguay (BCP). Actualmente, 62 cooperativas forman parte del Sistema de Pagos del Paraguay (Sipap), y desde el sector destacan que esta innovación, junto con otros avances tecnológicos, permite atraer especialmente a los socios más jóvenes. Hoy, el sector cooperativo paraguayo cuenta con más de 1.934.000 socios registrados, lo que equivale aproximadamente al 31% de la población del país.

El BCP informó que, a partir de ahora, los socios de cooperativas y los usuarios con billeteras electrónicas (Empes) podrán realizar pagos con alias. Esto representa un avance importante, ya que la incorporación de esta funcionalidad ha facilitado las transacciones, representando actualmente el 21% de las transferencias realizadas a través del Sistema de Pagos Instantáneos (SPI). Solo en junio de 2025, los clientes de cooperativas y Empresas de Medios de Pago Electrónico (Empes) realizaron más de 1 millón de transferencias a través del Sipap. Con esta nueva opción, se espera agilizar aún más dichas operaciones.

Desde el Instituto Nacional de Cooperativismo (Incoop), Fabia Cáceres de Rolón, miembro del directorio y representante del sector de cooperativas de ahorro y crédito, destacó en conversación con InfoNegocios el impacto positivo de esta medida, ya que permite ofrecer una experiencia más moderna y fortalece la competitividad de estas entidades.
“Esto fomenta una mayor bancarización y digitalización, especialmente en zonas rurales del país, que necesitan con urgencia este tipo de facilidades para sus operaciones financieras”, remarcó.

El alias es una alternativa sencilla y segura al número de cuenta tradicional, ya que permite identificar una cuenta mediante un dato fácil de recordar, como el número de cédula de identidad, el RUC, un número de celular o una dirección de correo electrónico. Con esta funcionalidad, los clientes pueden enviar y recibir transferencias de forma mucho más ágil, rápida y segura.

Según datos proporcionados por el Incoop, el monto promedio de las transferencias realizadas entre socios de cooperativas varía entre G. 100.000 y G. 1.500.000, dependiendo del perfil de cada entidad. En las cooperativas Tipo A (aquellas con activos superiores a G. 50.000 millones) el promedio suele ser más elevado.

“Estimamos que, con la implementación del SPI y ahora con la adopción progresiva del uso del alias por parte de los socios cooperativistas, observaremos un incremento tanto en el volumen como en la frecuencia de las transferencias”, adelantó.

Mayor trazabilidad de información

La directora adelantó que están impulsando la digitalización de la información remitida por las cooperativas, junto con el diseño de una base de datos única, estandarizada y compatible con las particularidades del sector. Esta herramienta permitirá realizar un monitoreo en tiempo real y gestionar de forma más eficiente el riesgo, facilitando la adopción de medidas oportunas para fortalecer la supervisión y preservar la salud financiera del sistema cooperativo.

“En el marco de un convenio con el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), trabajamos en el diseño de una base de datos única, estandarizada y compatible con las particularidades del sector cooperativo”,

El objetivo es implementar un sistema digital que permita un control en línea y en tiempo real de las cooperativas, agilizando el procesamiento de datos para tomar decisiones más oportunas en la gestión de riesgos. Actualmente, se está trabajando junto con la CAF en el diseño de una base de datos única y compatible, que centralice la información y mejore los tiempos de respuesta tanto del Incoop como de las cooperativas. El plan es finalizar el diseño a finales de este año y, a inicios del próximo, realizar el llamado para el desarrollo e implementación de la herramienta.

A diciembre de 2024, el Incoop registró 601 cooperativas activas y formalmente habilitadas, distribuidas en los tres niveles de integración: cooperativas de base, federaciones, centrales y confederaciones.

La mayoría pertenece al sector de ahorro y crédito, con 382 cooperativas, seguidas por las de producción (118), y las de trabajo y consumo, que están aumentando su participación con 76 cooperativas. Finalmente, se encuentran las centrales (17), federaciones (6) y confederaciones (2), que son entidades de defensa gremial.

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