En ese sentido, destacó la creación del Grupo Impulsor de Economía Circular, una instancia que formalizó su funcionamiento mediante decreto presidencial. “Este es un grupo que ya viene trabajando desde hace algunos años, y lo que se hizo ahora fue dotarlo de una normativa vía decreto, donde se nombran oficialmente a las áreas responsables del sector público”, explicó.
El espacio articula al Ministerio de Industria y Comercio y al Ministerio del Ambiente, que a su vez designan representantes del sector privado, la academia y la sociedad civil. Según el titular de la citada cámara, esta articulación permite consolidar una visión compartida de desarrollo basada en la sostenibilidad.
Mangabeira Brassur remarcó que la economía circular implica un cambio estructural en la forma de producir y consumir. “Es un modelo económico al que hoy nos empuja el mundo, basado en la circularidad de las cosas, los procesos, los bienes y servicios”, señaló, al tiempo de indicar que el enfoque abarca desde el diseño hasta el reciclaje.
El desarrollo del modelo requiere avanzar en múltiples niveles regulatorios. En ese sentido, sostuvo que “hay que crear normas desde el punto de vista ambiental, tributario, operativo, y también normativas municipales y sectoriales”, con una visión integral que acompañe el crecimiento económico del país.
Dentro de este esquema, la industria del reciclaje ocupa un rol clave, con una estructura que va desde grandes empresas hasta recicladores individuales. Este entramado permite sostener el sistema y ampliar su alcance en todo el territorio nacional.
Al referirse a la competitividad, el presidente de la Cispy fue categórico. “Hoy en Paraguay tenemos diferentes sectores industriales que ya están completamente adecuados y compitiendo en el exterior”, afirmó, destacando avances en rubros como papel, plástico, vidrio, metalurgia y alimentos.
En materia de financiamiento, aseguró que existen oportunidades concretas para impulsar la economía verde. “Hoy existen ofertas de financiamiento verde, específicamente del BID, del Banco Mundial y también de organismos financieros privados”, indicó, al tiempo de mencionar el creciente interés en proyectos sostenibles.
Además, resaltó el impulso local para fortalecer el sector reciclador. “Por primera vez se está mirando al sector con una campaña muy fuerte de formalización y financiamiento”, explicó, en referencia a iniciativas promovidas desde el Viceministerio de Mipymes.
El impacto social de esta transformación también resulta significativo. “Tenemos un impacto que alcanza a más de 130.000 personas, más de 25.000 familias”, detalló, y proyectó que el número de mipymes vinculadas al sector podría cuadruplicarse en los próximos años.
Finalmente, Mangabeira Brassur subrayó la importancia de la articulación entre sectores. “Sin el sector público y el sector privado trabajando de la mano y alineados en una misma dirección, no hay desarrollo”, concluyó, al destacar que esta coordinación será clave para consolidar una economía más sostenible y competitiva en Paraguay.
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