Sector turístico vaticina futuro “color de rosas” (con un crecimiento del 20% para el 2016)

La oferta hotelera en Paraguay creció un 35% en los dos últimos años, esa tendencia creciente, sumada al aumento del 20% en la cantidad de camas de categorías 4 y 5 estrellas prevista para el próximo año, confirman las perspectivas positivas para el sector, según la Ministra de Turismo, Marcela Bacigalupo.
“La estabilidad social, económica y política es una realidad que conquistó al público corporativo, inversionistas en su mayoría. Eso hace que se fortalezcan los demás productos turísticos”, aseveró.
En materia de conectividad aérea, Bacigalupo destacó la incursión de Air Europa en Paraguay, con vuelos directos entre Asunción y España a partir del 16 de diciembre.
Mencionó que desde la Secretaría Nacional de Turismo junto con el sector privado representado por el Paraguay Convention & Visitors Bureau, viene implementando un plan estratégico de turismo de reuniones para posicionarse entre los diez mejores destinos de Latinoamérica en este rubro.
Por su parte, Gustavo Riego, del Paraguay Convention & Visitors Bureau mencionó que entre el 2013 y el 2014 se han duplicado la cantidad de congresos realizados en Paraguay. Al mismo tiempo, adelantó que entre el 2015 y el 2020 ya están asegurados 25 congresos que permitirán la venida de 4.250 delegados extranjeros al país, asegurando un importante ingreso al sector hotelero.
“El 54% de las reuniones se realizan en los hoteles (que tienen salones con capacidad para albergar en algunos casos hasta 1.200 personas), el 24% en centros de convenciones y lo restante en universidades y otros sitios.”, refirió.
En cuanto a quiénes organizan congresos en Paraguay, las estadísticas indican que el 43% se relaciona con el sector de la medicina, el 18% con leyes, y el resto se reparte entre industria, educación y otros.

Cuando la IA lava activos: la investigación de un abogado paraguayo que pone a Europa a debatir quién responde por el delito

(Por NL) El desarrollo de la inteligencia artificial en las películas parecía algo muy futurista; sin embargo, hoy forma parte del debate jurídico internacional. Los sistemas de inteligencia artificial capaces de decidir, aprender y ejecutar maniobras de lavado de dinero sin que una persona intervenga en cada operación obligan a replantear uno de los principios básicos del derecho penal: ¿quién es el responsable cuando el delito lo ejecuta un algoritmo? Esa fue la pregunta que el abogado paraguayo José Fernández Zacur llevó al Congreso Internacional sobre Prevención y Represión del Lavado de Activos, en la Universidad de Santiago de Compostela, España, donde presentó una investigación que despertó el interés de algunos de los principales penalistas de Europa.