¿Pescar con señuelo o carnada? Sí, de comunicación también hablamos

(Por Hernán Fernández de Tabarez) Aclaro de entrada que no soy pescador. Pero días atrás tuve el gusto de sumarme a un grupo de amigos para pasar unos días en Itá Corá, en el departamento de Ñeembucú. Una escapada entre muchas risas, guitarra, fogón, conversaciones largas, silencio de río y la esperanza de que pique algo. Más allá de lo hermoso del lugar y de la experiencia en sí, hubo un detalle que me dejó pensando en otra cosa. En comunicación. Y les explico por qué.

Antes de viajar, surgió un debate casi filosófico entre los más fanáticos pescadores del grupo. Algunos sostenían que deberíamos utilizar carnadas, para asegurar resultados. “Algo siempre vas a sacar”, decían. Otros defendían el uso del señuelo en esta ocasión, ya que si bien no garantiza nada, apunta a peces más grandes y específicos, como el famoso y preciado surubí.

Y ahí fue cuando me hizo clic el paralelismo, con el mundo de la estrategia publicitaria y comunicacional.

¿Carnada o señuelo?

En comunicación muchas veces nos enfrentamos al mismo dilema. ¿Hacemos algo que garantice alcance y volumen, o algo más focalizado pero con mayor potencial estratégico?

La carnada, en este caso, es el contenido masivo, diseñado para atraer a muchos. Publicaciones genéricas, frases hechas, formatos “que funcionan”. Pican más, pero suelen ser peces pequeños. Visibilidad sin profundidad.

El señuelo, en cambio, es la segmentación afinada, el mensaje pensado para un público específico, el contenido que interpela. Tal vez no pique enseguida, pero si lo hace, lo que traés a la lancha puede valer la espera.

¿A quién le estamos hablando?

Lo primero, como en la pesca, es saber a qué vamos. ¿Queremos cantidad o calidad? ¿Buscamos instalar un tema, generar conversación, posicionar una marca o lograr una conversión?

Sin un objetivo concreto, todo vale y a la vez nada sirve.

Una estrategia de comunicación bien pensada arranca por ahí: saber qué queremos lograr y con quién queremos conectar. No es tirar mensajes al agua y ver qué pasa. Se trata de entender dónde están las personas a las que apuntamos, qué las motiva, qué las detiene y cómo hacemos para atraerlas sin espantarlas.

No todos pican igual

Un mismo mensaje no genera el mismo efecto en públicos distintos. Y en un entorno saturado, donde todos quieren llamar la atención, el verdadero diferencial no está en gritar más fuerte, sino en elegir mejor el estímulo.

Lo que atrae a un grupo puede ser indiferente o hasta molesto para otro.
Lo que genera clics no siempre se traduce en confianza.
Lo que da likes muchas veces no construye reputación.

El buen comunicador —como el buen pescador— sabe cuándo cambiar de estrategia, cuándo esperar, cuándo mover el señuelo y cuándo quedarse quieto.

Campañas que no pescan

A veces vemos campañas con mucha inversión, presencia en todos los medios y formatos de última generación, pero no pescan nada. ¿Por qué? Porque no estudiaron o entendieron al “pez”. Porque eligieron mal el lugar, el momento o el tipo de señuelo. O porque simplemente lanzaron para probar suerte.

Y en otros casos, una pequeña acción, bien pensada y bien dirigida, puede lograr resultados impresionantes, incluso sin gran despliegue ni recursos. ¿Cuál es la diferencia? El enfoque.

Pescar y comunicar

No hay una sola forma correcta de comunicar. Como en la pesca, hay técnicas, contextos, corrientes que cambian. Pero hay una premisa que siempre se mantiene en ambas, y es saber dónde, cómo y con qué.

Una estrategia comunicacional no es solo creatividad ni presupuesto. Es entender al público, elegir el canal correcto y diseñar mensajes a partir de los objetivos. Es, en definitiva, tener claro si preferís con carnada o si apostás al señuelo.

Comunicar no es llenar de contenido las redes ni multiplicar posteos sin sentido. Es pensar, elegir, ajustar. Es asumir que no siempre gana el que lanza más veces, sino el que entiende dónde está el pez, en qué momento y con qué pica.

Porque al final del día, en comunicación —como en la pesca— no se trata de sacar algo a toda costa, sino lo que realmente se busca.

Tu opinión enriquece este artículo:

Comunicado de ueno bank a la opinión pública

Ante las publicaciones difundidas en las últimas horas respecto de un supuesto informe atribuido a un exfuncionario de la Superintendencia de Bancos del Banco Central del Paraguay, ueno bank considera importante realizar las siguientes precisiones.

El mercado editorial paraguayo crece: 1.393 registros y más de G. 123.800 millones en producción

(Por BR) La producción editorial registrada en Paraguay mostró un crecimiento durante 2025. La Agencia Paraguaya del ISBN, administrada por la Biblioteca Nacional, asignó 1.393 registros, frente a los 1.262 del año anterior, lo que representa un aumento interanual del 10,4%. El dato permite dimensionar la cantidad de publicaciones y también los cambios en los actores que participan de la cadena del libro y la diversidad lingüística que comienza a ganar espacio.

Más empresas formales, más empleo: el comercio suma 25.000 nuevas firmas desde 2023

La formalización de las mipymes, el acceso al crédito y la capacitación del capital humano aparecen como algunos de los principales desafíos para fortalecer al sector comercial paraguayo. Durante un encuentro con referentes empresariales, el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, y la ministra de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Mónica Recalde, coincidieron en que el crecimiento del sector necesita apoyarse en mejores condiciones para que las pequeñas empresas puedan ingresar a la formalidad, acceder a financiamiento y ampliar sus oportunidades comerciales.