AFD superó su meta de créditos aprobados (el sector inmobiliario se llevó la mejor parte)

A dos meses de terminar el año, la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) ya superó su meta de aprobaciones de créditos de US$ 180 millones y pretende alcanzar los US$ 200 millones a fines del 2015.
Del total aprobado hasta el momento, el 37% fue para el sector inmobiliario, tanto para la adquisición como para la construcción, ampliación y refacción de viviendas por medio de los tres productos que ofrece la Agencia en el sector (“Mi Casa”, “Primera Vivienda” y “Mi Primera Casa”).
José Maciel, presidente de la institución, resaltó que desde la creación de estos productos, hasta la fecha, ya se han aprobados 9.595 créditos destinados a soluciones habitacionales a través de las instituciones financieras intermedias.
Otra actividad que demostró un significativo dinamismo fue el financiamiento para la infraestructura del sector comercial donde la AFD colocó un 15% para activo fijo y ampliaciones de locales comerciales.
Para los sectores de microempresas se destinó el 13% de los recursos para dotar de mayor y mejor infraestructura y dinamizar la actividad comercial.

A motor de maquila: 2026 sería el año más importante para captar inversiones (exportaciones alcanzaron US$ 471 millones)

(Por TA) El régimen de maquila mantiene un ritmo de crecimiento sostenido y proyecta un segundo semestre con más dinamismo, impulsado por el interés de inversionistas extranjeros y la aprobación de nuevos programas industriales. Según cifras del sector, las exportaciones maquiladoras alcanzaron US$ 471 millones en el primer cuatrimestre del año, consolidando a la maquila como uno de los motores más fuertes del comercio exterior.

Crisis en Bolivia: Cómo nos afecta en los proyectos bilaterales (sus pérdidas superan los US$ 500 millones)

Más allá de los proyectos bilaterales, el impacto económico inmediato de la crisis ya se hace sentir. Según estimaciones del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), los bloqueos de carreteras que afectan especialmente al occidente del país han provocado pérdidas que superan los US$ 500 millones, con un impacto directo en exportadores, transportistas y operadores turísticos.