El INAP abrió oficialmente la convocatoria 2026 de sus Fondos Concursables, con un presupuesto total de G. 3.906 millones destinado a financiar proyectos de cine, documentales, series y coproducciones locales.
La convocatoria, habilitada desde este 24 de abril y abierta hasta el 26 de junio, busca seleccionar hasta siete proyectos: dos largometrajes de ficción, un documental, una ópera prima, dos coproducciones minoritarias y una serie de al menos seis capítulos.
En términos de inversión, el esquema contempla montos que van desde G. 260 millones hasta G. 1.600 millones, siendo las series el formato con mayor techo presupuestario, en línea con la tendencia global de consumo de contenidos seriados.
El fondo se financia con recursos institucionales propios (Fuente 30), habilitados por el Decreto N.º 4200/2025, lo que consolida la autonomía del Fondo Nacional del Audiovisual Paraguayo (FONAP), una herramienta clave para el desarrollo de la industria local.
Un sector que apunta a exportar contenido
Más allá del financiamiento, el INAP orienta esta edición a proyectos con potencial de exportación, especialmente series, que hoy concentran gran parte de la demanda internacional de contenidos audiovisuales.
También incorpora criterios de evaluación como paridad de género, inclusión de personas con discapacidad, participación de creadores del interior del país, música original paraguaya y presencia de comunidades indígenas en proyectos seriados.
Las postulaciones se realizan exclusivamente de forma online a través del portal oficial del INAP, y el proceso continuará con una evaluación técnica, un jurado internacional y la publicación de resultados a fines de agosto.
Una industria en crecimiento, con lectura desde el sector privado
Desde el sector productivo, la Cámara Paraguaya de Empresas Productoras de Cine y Televisión (Campro) valoró la continuidad de los incentivos como una señal positiva para el crecimiento de la industria audiovisual en el país.
Su presidente, Alejandro Houston, destacó que cualquier política de fomento impacta directamente en la generación de empleo, la inversión en equipamiento y el desarrollo de talento local.
“Apoyamos todo lo que sea incentivo a la industria porque queremos que ese incentivo genere crecimiento del sector, mayor contratación de mano de obra y desarrollo del audiovisual paraguayo”, señaló.
Sin embargo, el gremio aclaró que actualmente no participa de las instancias de discusión del sector dentro del esquema institucional del INAP, debido a diferencias que aún no fueron resueltas.
“En este momento no estamos siendo parte del proceso porque existen discrepancias con algunas decisiones institucionales. Hasta que eso no se aclare, no estamos participando del espacio”, explicó Houston.
Un sector con crecimiento, pero desafíos internos
Más allá de esas diferencias, desde la Campro se reconoce que el audiovisual paraguayo atraviesa un momento de expansión.
El sector ha registrado una mayor demanda de producción, inversión en equipos y crecimiento en la necesidad de técnicos, guionistas, actores y equipos creativos, impulsado tanto por proyectos locales como por servicios para producciones internacionales.
“Paraguay está viviendo un crecimiento histórico en la industria audiovisual. Tenemos una relación calidad-precio y de servicio muy competitiva en Sudamérica”, destacó Houston.
Aun así, el propio sector advierte que el desafío sigue siendo consolidar la formación de talento, ampliar la infraestructura y sostener políticas de incentivo estables que permitan atraer inversiones de mayor escala.
Una industria que busca consolidarse
La industria comienza a posicionarse no solo como generadora de contenido cultural, sino también como un sector con potencial económico, exportador y de atracción de inversiones.
El desafío, según coinciden actores del sector, ya no pasa solo por producir más, sino por sostener el crecimiento, profesionalizar la cadena productiva y mejorar la coordinación entre el sector público y privado.
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