Industria paraguaya con certificado de calidad en la fabricación de mascarillas

Cumpliendo con las normas internacionales de calidad para la fabricación de mascarillas de uso comunitario, la Asociación Industrial de Confeccionistas del Paraguay (AICP) presentó un protocolo para todos sus asociados de manera a certificar la elaboración de cada prenda. Además, se está viendo de crear mascarillas y otros equipos de seguridad para el uso de profesionales de blanco, según Adriana Chaparro, gerente general de la asociación.

Los criterios están basados en materiales de la CDC de Estados Unidos, la Asociación Francesa de Normas (AFNOR) y reglamentaciones de Ministerios de Salud de Perú y España.

"La idea es poder abastecer con productos para los profesionales médicos de la primera línea, y de esta manera se podrá fabricar una gama más amplia de productos, y de esta forma se reactivará nuestro sector. Al comprarse de acá se invierte en materia prima nacional y se resguardan los puestos de trabajo, avalados de los protocolos de calidad y bajo los estándares internacionales como mencioné", indicó.

Hay varios sectores que están fabricando tapabocas en estos momentos, por ello, existe una sobredemanda en el mercado y esto incide en la merma de las industrias textiles.

Un punto importante es que las mascarillas de tejido están teniendo mucha salida por ser más económicas que las descartables. “Además, un dato clave es que una mascarilla de tela soporta hasta 30 lavados sin deteriorarse, pero superado este número de lavados, tiene que ser reemplazado”, afirmó.

"De momento fabricar estos productos es la alternativa más viable para la reactivación, aunque los márgenes de ganancias son mínimos, con G. 500 o G. 1.000 por cada unidad.  Para obtener la misma ganancia que con la venta de una prenda en el shopping, una empresa tiene que vender hasta 1.000 tapabocas en ocasiones", aseguró.

Con las transacciones de las plataformas electrónicas y con la habilitación del servicio de entrega a domicilio, se logró una reactivación de un 30% en las ventas de las marcas del sector, “pero esta cifra está lejos del ideal necesario para mantener los márgenes requeridos”, señaló.

Chaparro comentó que sus pares textiles de la región están viviendo una situación similar, y que conformarán un grupo con representantes de Brasil, Argentina, Colombia, para aumentar la competitividad y ver qué alternativas surgen para generar trabajo.

"Otra opción es que el Estado nos otorgue contratos por un año, para la elaboración de prendas de funcionarios públicos y de las instituciones públicas, como con los militares, policías u otros. También que se permitan que en las licitaciones sean adjudicadas a varias empresas, de manera a que se derrame los ingresos en más empresas", analizó.

Por último, mencionó que las empresas están haciendo esfuerzos mancomunados para mantener sus nóminas y que están aguardando un apoyo del sector financiero para fortalecer su capital operativo.

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