Subsidio para los partidos políticos: ¿puede explicarse esta necesidad?

(Por DD) Luego de que la Comisión Bicameral de Presupuesto haya incluido en su dictamen la suma de G. 55.741 millones destinados al subsidio de partidos políticos, siendo que la propuesta Ejecutiva solo contemplaba G. 33.589 millones, volvió al debate público la utilidad que tiene este financiamiento que realiza el Estado a las organizaciones.

Esta no es una discusión nueva, para el politólogo y exministro de la función pública, José Tomás Sánchez es habitual que en esta época del año reflote el tema del financiamiento a partidos políticos, lo que consideró “muy bueno porque los ciudadanos deben saber a dónde van los recursos públicos”. Sin embargo, es necesario comprender que el subsidio a los partidos tiene que ver con la posibilidad de que grupos sociales se organicen y participen de la vida política de un país. “Sin el subsidio existe más dificultad para que los sectores más desfavorecidos y con menos recursos participen de la vida democrática, ellos deben tener la posibilidad de trasladar sus ideas, valores e intereses al campo político e institucional”, manifestó.

Sánchez recordó que en la democracia hay un principio que sostiene que una persona puede elegir y ser elegido, pero normalmente lo que sucede en países como Paraguay es que se dificulta tener la oportunidad de ser electo “porque cada vez es más caro hacer política”. De ahí, según Sánchez, la importancia del subsidio a los partidos políticos, porque se convierte en un soporte económico, que no es el único, pero funciona como medida para abaratar el costo de la participación.

“Deberíamos tener la posibilidad de que existan medios públicos que puedan favorecer la comunicación de ideas políticas de los partidos, porque hoy muchos de los recursos se utilizan para la propaganda o para sentar a su gente en las mesas electorales, ya que la Justicia Electoral no se encarga de eso”, argumentó. Así también, mencionó que en Argentina y Brasil hay medios de comunicación que están obligados a transmitir las propuestas de los partidos y en toda la región quienes se sientan en las mesas de votación son ciudadanos por sorteo o funcionarios públicos, “dos medidas que no existen en Paraguay y que podrían reducir los costos que tienen los partidos”.

Para el politólogo, en el hipotético caso que se eliminen los subsidios a los partidos, los más perjudicados serían los sectores políticos con menos recursos, ya que aquellos partidos, incluso algunos de los pequeños pero con más dinero, no tendrían dificultades para pugnar. “En Paraguay no hay partidos obreros o campesinos que compitan en lo electoral, no tener éxito político en parte puede ser porque a la gente no le gusta tu propuesta, pero también porque no hay chances por la falta de presupuesto”, afirmó.

No obstante, Sánchez aclaró que los subsidios, al ser dinero público, deben ser controlados y actualmente “se desconoce la manera en la que se usan esos recursos, al igual que el origen del financiamiento privado que reciben los partidos. Además, en las internas no hay trazabilidad de los recursos privados que reciben los partidos, hay una rendición de cuentas en las generales, pero debemos revisar los mecanismos”, argumentó.

EE.UU. con otros cuestionamientos

Como un ejemplo de conflictos que giran en torno al financiamiento político, Sánchez nombró el caso estadounidense, en el que el financiamiento es enteramente privado y transparente, sin embargo, la discusión que se da tiene que ver con la falta de recursos públicos dentro de los partidos y la tendencia hacia una “oligarquización de la política” por recibir fondos privados. “En EE.UU. la gente que tiene más dinero influye demasiado en la política y ahora están en plena discusión sobre revertir esa situación”, reflexionó el politólogo.

Se necesita un debate más amplio

El economista José Molinas planteó realizar un debate más amplio con respecto al modelo de financiamiento a partidos políticos, así como se hizo al elaborar la Constitución Nacional de 1992, momento en el que se tomaron medidas que busquen la participación plural de los partidos políticos luego de 35 años de dictadura. “Creo que tiene que ser discutido con toda la sociedad porque es complejo. Hoy los partidos políticos no están dando una buena percepción y en los momentos de crisis económica eso se puede exacerbar”, enmarcó Molinas.

Según Molinas, es necesario que la sociedad paraguaya decida cuál es el tipo de democracia que quiere y que los partidos políticos deben funcionar bien porque son los que sostienen la democracia, por lo que se debe observar cómo se están financiando, de dónde sacan los aportes y cómo debe ser el subsidio.

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