“Si bien actualmente hay una fábrica de envases de vidrio, creemos que al ingresar nosotros en el mercado vamos a democratizar el acceso al vidrio”, expresó el ejecutivo, al describir el enfoque que tendrá la compañía. Según explicó, la planta, que está ubicada en la ciudad de Villa Hayes, contará con capacidad para abastecer a grandes, medianos y pequeños productores, con una variedad de envases orientados a diferentes sectores. Se proyecta que empiece a operar desde agosto de este año.
Cibils Baumann remarcó que el proyecto se apoya en tres ejes principales: flexibilidad, sustentabilidad e innovación, pilares con los que la empresa pretende atender a la mayor cantidad posible de clientes. “Nuestra idea es poder abarcar todo el productor en sí del país, con distintos envases”, señaló, al mencionar que el objetivo es ampliar el alcance del vidrio como opción de packaging en Paraguay.
La inversión tomó forma a través de una alianza estratégica con el grupo mexicano Pavisa, una empresa familiar con más de siete décadas de trayectoria en la industria vidriera. El CEO de Parglass relató que ambas compañías encontraron afinidad en la visión empresarial y destacó el acompañamiento institucional durante el proceso. “Tuvimos un muy buen acompañamiento del Ministerio de Industria y Comercio para mostrar lo que era el país”, indicó.
Durante las visitas, Pavisa recorrió Asunción y zonas del interior, además de conocer Itaipú, lo que reforzó el atractivo del país. Cibils Baumann sostuvo que el grupo evaluó factores como los incentivos a la inversión, la matriz energética y el perfil de la fuerza laboral. “Vieron un atractivo interesante, además de la calidad de la energía y la mano de obra joven y calificada”, afirmó.
Uno de los aspectos centrales del proyecto es la incorporación de un horno eléctrico que funcionará con energía proveniente de la matriz hidroeléctrica paraguaya. El CEO precisó que se trata del primer horno 100% eléctrico alimentado por una hidroeléctrica en América, un paso que coloca a la planta dentro de un esquema industrial alineado con estándares ambientales. “Gracias a la matriz energética de Paraguay, que es 100% sustentable y renovable, eso nos caracteriza”, comentó.
Sin embargo, el ejecutivo advirtió que el desafío técnico principal se relaciona con la estabilidad energética y el nivel de conocimiento local sobre este tipo de tecnología. “Es muy delicado el abastecimiento y la confiabilidad de la energía”, sostuvo, al tiempo de señalar que Paraguay cuenta con poca experiencia previa en hornos eléctricos para la industria del vidrio. En ese marco, destacó que la empresa ya conformó un equipo técnico que trabaja desde el inicio del proyecto y se capacita para operar y mantener el sistema.
En términos de impacto económico inmediato, Cibils Baumann señaló que la obra ya movilizó una cadena de construcción importante. “Hoy tenemos aproximadamente 300 personas en la obra y ya acumuló 365.000 horas hombres en trabajo”, detalló, al explicar que la actividad también involucra a proveedores locales vinculados a estructuras metálicas, materiales y servicios.
Una vez en funcionamiento, Parglass proyecta emplear directamente a unas 170 personas, además de generar alrededor de 1.000 empleos indirectos, impulsados por materias primas, logística, mantenimiento y repuestos. “Indirectamente calculamos aproximadamente mil”, expresó el CEO, al dimensionar el efecto expansivo que tendrá la planta sobre la economía del entorno.
El proyecto también apunta a reactivar la cadena del reciclaje del vidrio, un sector que actualmente opera de forma fragmentada. Cibils Baumann sostuvo que existen entre 20.000 y 25.000 familias recicladoras en el país, y aseguró que Parglass trabaja junto con la Cámara de Industria Sustentable del Paraguay y el MIC para fortalecer el circuito. “Necesitamos seguir ayudando… formalizar a todos los recicladores y darles acceso a herramientas necesarias”, indicó.
Más allá de la industria, el CEO sostuvo que el principal beneficio para Paraguay consistirá en abrir el mercado a más productores nacionales, especialmente pequeños emprendimientos que hoy enfrentan dificultades para acceder a envases. “Tenemos productores que hacen dulces y muchas veces utilizan frascos reciclados… o están reciclados si es que llegan a conseguir”, ejemplificó, al señalar que el país debe reducir la dependencia de la importación.
Para el ejecutivo, el vidrio puede consolidarse como una alternativa estratégica por su capacidad de reciclaje y por la preservación que ofrece a los productos. “Es infinitamente reciclable, sin precariedad”, afirmó, al insistir en que el país necesita avanzar hacia un consumo más amplio de este material y generar incentivos para fortalecer su uso en el mercado interno.
Con una inversión paraguaya en alianza con capital mexicano, Parglass busca instalar una industria con mayor capacidad productiva, más empleos y un impacto directo sobre el reciclaje y la economía circular. “Queremos democratizar el vidrio y entrar bajo esos tres pilares: sustentabilidad, flexibilidad e innovación”, concluyó Cibils Baumann.
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