El vigente campeón de constructores y con Lando Norris como monarca mundial puso en pista su nuevo monoplaza MCL40 con el objetivo de sumar kilómetros y recopilar datos clave. Sin embargo, un fallo en el sistema de alimentación de combustible del motor Mercedes redujo el tiempo en pista y alteró la planificación del equipo en una fase crítica del desarrollo del auto.
El australiano Oscar Piastri tomó el volante durante la segunda jornada de pruebas y completó 48 vueltas en el circuito de Montmeló, equivalentes a más de 223 kilómetros. A pesar del contratiempo técnico, el piloto logró marcar un tiempo competitivo y se ubicó entre los mejores registros del día, lo que dejó señales positivas sobre el potencial del monoplaza.
Desde el equipo reconocieron que el problema surgió durante la pausa del mediodía y requirió una investigación detallada. La escudería evitó brindar detalles técnicos sobre la naturaleza exacta del fallo, pero confirmó que el incidente recortó su plan de ensayos en un contexto donde cada vuelta resulta clave para la preparación de la temporada.
El shakedown en España representó apenas el segundo día de pruebas del equipo, en una pretemporada marcada por el cambio radical de reglamento técnico que transformó chasis, aerodinámica y unidades de potencia. En ese escenario, McLaren buscó maximizar el desarrollo del auto, pero el problema mecánico obligó a reajustar su cronograma inicial.
Piastri destacó que los monoplazas de 2026 presentan diferencias significativas respecto a los modelos de años anteriores, lo que obliga a los equipos a adaptarse rápidamente a una nueva filosofía de diseño y gestión de energía. Ese contexto aumenta la importancia de las pruebas privadas y del análisis de datos, incluso cuando aparecen fallas inesperadas.
El calendario de preparación todavía ofrece margen de recuperación. Este mes se realizarán dos tandas oficiales de ensayos en Baréin, que permitirán a las escuderías evaluar con mayor precisión su nivel de competitividad antes del arranque del campeonato en Melbourne, previsto para principios de marzo.
Para McLaren, el incidente en Barcelona funciona como una advertencia temprana en una temporada donde defender títulos representa un desafío aún mayor que conquistarlos. El equipo sabe que la fiabilidad será tan decisiva como la velocidad pura, y que cada contratiempo técnico puede marcar la diferencia en una era donde la Fórmula 1 se reinventa por completo.
Aunque el problema no generó un impacto grave en el rendimiento inmediato del MCL40, sí dejó claro que el camino hacia el éxito en 2026 no estará libre de obstáculos. Con la presión de sostener su dominio, McLaren encara ahora una carrera contra el tiempo para llegar a la primera fecha con un auto sólido, rápido y confiable.
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