Paraguay crecería 4% en 2026, pero el shock petrolero mete presión sobre inflación y cuentas externas

La economía paraguaya mantiene una dinámica de crecimiento positiva de cara a 2026, con una proyección de expansión del 4%, impulsada principalmente por una cosecha récord de soja y un arrastre estadístico favorable. Sin embargo, el escenario externo —marcado por el conflicto en Medio Oriente y la suba del petróleo— introduce nuevos riesgos sobre la inflación y el equilibrio macroeconómico.

De acuerdo con el último informe “Escenario macro – Paraguay”, elaborado por el Itaú Unibanco, el país cerró 2025 con un crecimiento del 6,6%, uno de los más altos de la región, con fuerte aporte de la agricultura (+20,8%) y la generación eléctrica (+13,2%). Para este año, el ritmo se moderaría, aunque seguiría en terreno sólido.

En el corto plazo, uno de los focos de atención es la inflación. En marzo, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una suba de 0,8% mensual, impulsada principalmente por un incremento del 9,8% en los combustibles, lo que refleja el impacto directo del encarecimiento del petróleo a nivel global. Aun así, la inflación interanual se ubicó en 1,9%, dentro del rango meta del Banco Central del Paraguay.

El informe destaca que, más allá de este repunte puntual, las presiones inflacionarias subyacentes se mantienen contenidas, lo que permite sostener una proyección de inflación de 3,5% al cierre de 2026. No obstante, advierte que los riesgos están sesgados al alza, en función de la evolución de los precios internacionales de la energía.

En este contexto, el Banco Central decidió pausar el ciclo de reducción de tasas y mantener la política monetaria en 5,50%, en una postura considerada neutral, a la espera de mayor claridad en el frente externo.

Otro punto de alerta está en el frente externo. Paraguay, como importador neto de combustibles, podría ver deteriorarse su balanza comercial. El informe proyecta un déficit de US$ 1.400 millones en 2026, muy por encima de estimaciones previas, a pesar del buen desempeño esperado del agro.

En paralelo, el frente fiscal muestra señales de estabilización. El déficit se ubicó en torno al 2,0% del PIB, mientras que el presupuesto apunta a reducirlo a 1,5%, en línea con la Ley de Responsabilidad Fiscal.

Así, el escenario base combina crecimiento sólido con riesgos crecientes. La evolución del petróleo será clave para determinar si Paraguay logra sostener su equilibrio macro o enfrenta mayores tensiones en inflación, consumo y cuentas externas. 

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