El proyecto está ubicado en el kilómetro 76 de la Ruta PY01, a unos cinco kilómetros del centro de Paraguarí, camino a Carapeguá. Según contó a InfoNegocios Augusto Candia, propietario, la idea surgió inicialmente para uso familiar, sin imaginar que terminaría transformándose en un emprendimiento turístico.
“Primero pensamos en una quinta para la familia”, recordó. Con el tiempo, la propuesta fue tomando forma gracias a una idea impulsada por su esposa, amante de la naturaleza, quien sugirió construir una cabaña de estilo alpino para probar el concepto.
La experiencia fue tan positiva que una sola cabaña se convirtió rápidamente en cuatro.
El nombre tampoco fue elegido al azar, ya que Abuelo Ti es un homenaje al padre de Augusto, conocido cariñosamente por familiares y amigos con ese apodo. El emprendimiento busca ofrecer un espacio de descanso y, al mismo tiempo, mantener vivo un legado familiar.
La iniciativa tiene apenas un año de vida. Sin embargo, durante su primera temporada de verano logró captar la atención de turistas provenientes de Asunción, Ciudad del Este, Encarnación, Villarrica y otras ciudades del país.
Actualmente, el complejo cuenta con cuatro unidades. Tres de ellas mantienen el diseño alpino que se volvió tendencia entre quienes buscan experiencias diferentes de alojamiento, mientras que una cuarta fue construida con un formato más tradicional y capacidad para grupos familiares más numerosos.
Uno de los principales atractivos del lugar es la independencia que ofrece cada cabaña. Todas cuentan con piscina privada, fogón, parrilla y espacios propios para disfrutar sin interferir con otros huéspedes.
Además, cada unidad está equipada con cocina, heladera, microondas, cafetera, licuadora y otros electrodomésticos necesarios para que las familias puedan preparar sus propias comidas y sentirse como en casa durante la estadía.
“Queremos que la gente venga y viva el lugar como si fuera su propia casa”, explicó Candia.
Las tarifas varían según la capacidad de cada cabaña. Las opciones para parejas o grupos reducidos parten desde G. 500.000 por noche, mientras que la unidad más amplia, preparada para alojar hasta ocho personas, tiene un costo de G. 1 millón. También ofrecen descuentos para quienes optan por estadías prolongadas.
Pero más allá de las instalaciones, los propietarios consideran que el verdadero diferencial está en el ambiente que lograron construir. El complejo cuenta con reglas de convivencia orientadas a preservar la tranquilidad del entorno, evitando ruidos excesivos y apostando por una experiencia de descanso genuino.
La ubicación también suma puntos. Desde Abuelo Ti, los visitantes pueden recorrer los cerros más conocidos de Paraguarí, realizar caminatas, paseos en bicicleta y explorar distintos atractivos turísticos de la zona antes de regresar para disfrutar de una fogata o un asado al aire libre.
Con apenas un año de funcionamiento y varios clientes que ya regresaron en más de una ocasión, Abuelo Ti proyecta seguir creciendo. Lo que alguna vez fue pensado como un espacio familiar hoy se consolida como una alternativa para quienes buscan naturaleza, privacidad y desconexión sin alejarse demasiado de la capital.
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