El poder de un buen feedback: Cómo dar devoluciones que hagan crecer

(Por Josefina Bauer) El feedback es una de esas herramientas que usamos casi todos los días y que, sin darnos cuenta, puede marcar la diferencia entre el crecimiento o el retroceso profesional. Porque detrás de cada devolución, sobre una presentación, un análisis o una exposición, no está solo lo que señalamos, sino la manera en que lo hacemos. Y es justamente ese “cómo” lo que marca la diferencia entre que alguien siga evolucionando o retroceda.

Muchas veces, al dar feedback nos concentramos solo en el resultado final, en lo que vemos o escuchamos en ese momento. Pero pocas veces preguntamos: ¿qué camino seguiste para llegar hasta acá?

Y esa pregunta cambia todo. Porque del otro lado hay una persona, o un equipo entero, que pensó, diseñó y trabajó en lo que hoy nos está mostrando. Y cuando entendemos su proceso, muchas veces descubrimos lógicas que no esperábamos, nuevas formas de ver las cosas, incluso hallazgos que pueden enriquecer el resultado final.

En mi trabajo me toca dar devoluciones todos los días, ya sea sobre guiones, análisis, gráficos, presentaciones de PowerPoint o la manera en que alguien expone, y siempre hay puntos a mejorar. Sin embargo, con el tiempo me fui dando cuenta de algo: a lo largo de los distintos feedbacks, las personas evolucionan, crecen, mejoran y dejan de repetir los mismos errores. Entonces me pregunté por qué pasaba esto y, al analizarlo, descubrí tres grandes aprendizajes que hoy quiero compartir con ustedes.

1.      Empezar siempre por lo que está bien

Si solo señalamos lo malo, lo que faltó o lo que no nos gustó, la persona termina desmotivada. Siente que haga lo que haga nunca alcanza.

En cambio, cuando iniciamos reconociendo lo que sí estuvo bien, lo valioso, lo que nos gustó, la apertura para escuchar lo que falta crece enormemente. Y lo más importante: esas fortalezas quedan grabadas en su memoria como un camino positivo que ya lograron transitar.

2.      Hablar de oportunidades de mejora, no de errores

El feedback no es esconder lo que está mal, es aprender a contarlo de otra manera.

No se trata de machacar en lo negativo, sino de mostrar dónde está la oportunidad para crecer.

Al final, lo que buscamos es que las personas aprendan, se animen a generar cambios, evolucionen. Y eso nunca se logra si solo remarcamos lo que salió mal.

3.      Entregar enseñanzas extra

Dar feedback también es enseñar. Es compartir lo que nosotros mismos aprendimos en el camino.

Un tip que siempre transmito es: antes de entregar un trabajo, terminá, descansá cinco minutos, ponelo en modo presentación y ensayá como si estuvieras exponiendo, incluso parado y en voz alta. Ese simple ejercicio muestra errores que a simple vista no habías notado.

Otro recurso muy útil es ampliar la mirada con otros: mostrar la presentación, el gráfico o el diseño a alguien antes de entregarlo. Preguntarles qué ven, qué sienten, qué entienden. muchas veces ahí aparecen cosas que nosotros no habíamos visto y gracias a esas observaciones podemos mejorar antes de entregar la versión final.

Dar feedback es acompañar. Es mostrar lo que el otro todavía no ve, pero también reconocer todo lo que ya logró. Si lo hacemos con esa mirada, dejamos de ser jueces para convertirnos en aliados en el camino de crecimiento de las personas.

Tu opinión enriquece este artículo:

¿Una nueva puerta al mundo? Paraguay vuelve a mirar a Uruguay para mover sus cargas

(Por MV) Paraguay analiza una nueva alternativa para ampliar sus opciones de salida al mundo. Durante una reciente misión comercial en Uruguay, representantes de Rediex visitaron el Puerto Logístico Punta Sayago, un predio de 187 hectáreas próximo al Puerto de Montevideo, donde se presentó una propuesta para establecer un centro de transferencia de carga paraguaya, inicialmente con conexión terrestre y, eventualmente, con una conexión fluvial para contenedores.