¿Ferrari o Fusca? La comparación utilizada durante el Meat Summit Paraguay 2026 resumió uno de los principales debates que enfrenta la cadena cárnica: definir qué producto quiere producir Paraguay y para qué mercado. La primera edición del encuentro reunió a productores, frigoríficos, exportadores, empresarios, inversores, chefs y especialistas para discutir cómo capturar mayor valor en toda la cadena.
El evento, que se viene desarrollando desde ayer, nació por iniciativa de Colaso Bo, CEO y fundador del Meat Summit, junto con Luis González Carísimo, COO y cofundador, con la intención de conectar en un mismo espacio al campo, la industria, el negocio y el consumidor. La propuesta fue declarada de interés nacional por la Cámara de Diputados como el “1er. Congreso Cárnico Estratégico de Paraguay”.
Uno de los ejes fue planteado por el veterinario Egon Wolff Neufeld, coordinador y disertante, en su charla “ADN de la calidad: ambiente, genética y cliente”. Para el especialista, la calidad no puede construirse de manera aislada.
“Yo no puedo irme con un programa genético en una dirección sin entender para qué mercado voy a producir”, sostuvo. Según explicó, el productor necesita saber quién está dispuesto a pagar por el esfuerzo adicional en genética, nutrición o manejo.
El desafío, a su criterio, es conectar a todos los eslabones: producción, bienestar animal, transporte, industria, cadena de frío, góndola y gastronomía. También apuntó a mejorar la tipificación y el etiquetado para que el consumidor pueda identificar qué está comprando y cómo aprovechar mejor cada corte.
“Tenemos que ir uniendo esas visiones y conceptos de calidad”, afirmó Neufeld, quien también destacó que Paraguay ya cuenta con una sólida base sanitaria para competir en los mercados internacionales.
Desde la gastronomía, Colaso Bo, cocinero y organizador, puso el foco en el consumidor final durante su charla “Del campo al plato: donde nace el verdadero valor”.
“Queremos acercarnos a la producción, queremos acercarnos a la industria, queremos ser escuchados”, señaló. Para Bo, los cocineros pueden aportar información clave porque están en contacto directo con quienes consumen carne, conocen qué cortes buscan y cuáles rechazan.
El organizador considera que esta primera edición es apenas el comienzo. “Queremos dejar la semillita plantada”, manifestó, proyectando que, en dos o tres años, el Meat Summit pueda consolidarse como un espacio de referencia para la cadena.
Commodity o calidad
El brasileño Roberto Barcellos, disertante de “Del commodity a la marca: cómo capturar valor real”, llevó la discusión hacia una definición estratégica: Paraguay puede desarrollar tanto mercados de volumen como nichos de mayor valor.
A su criterio, el país está ante dos caminos: competir con Brasil en commodities o buscar posicionarse junto a Argentina y Uruguay en segmentos de calidad.
“Son mercados distintos que buscan productos distintos”, explicó.
Barcellos sostuvo que incluso dentro del mercado local conviven consumidores que buscan precio con otros dispuestos a pagar más por atributos como el marmoleo. Por eso, consideró posible desarrollar ambos segmentos, siempre que existan estrategias diferenciadas.
El problema aparece cuando se produce con un costo mayor sin alcanzar la calidad necesaria para justificar un precio superior.
Uno de los principales desafíos planteados fue generar una señal económica para el productor. Barcellos propuso considerar variables como el rendimiento de desposte, el área de ojo de bife y el marmoleo para construir sistemas que premien al animal que genera mayor cantidad y calidad de carne.
El escenario internacional abre oportunidades: según el especialista, mientras el rebaño mundial disminuye, la demanda de carne continúa aumentando. Paraguay tiene margen para elevar su productividad mediante genética, tecnología, nutrición, sanidad y manejo de pasturas.
Pero las decisiones deben anticiparse. “La carne que consumimos hoy fue una decisión de tres años atrás”, sostuvo.
El desafío que dejó el Meat Summit, entonces, no es necesariamente elegir entre “Ferrari” o “Fusca”, sino definir qué producto necesita cada mercado y generar las condiciones para que la cadena tenga incentivos para producirlo.
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