“Mujeres y hombres tenemos la misma capacidad, pero nosotras debemos demostrar constantemente nuestra preparación y superar obstáculos que a nuestros colegas masculinos no se les imponen”, afirma Maidana Viedma. Entre estas barreras, destaca la brecha salarial, que hace que las mujeres perciban menos ingresos aun con la misma formación y experiencia que los hombres al postular a cargos similares. Además, agrega que el acceso a cargos de confianza sigue siendo limitado para ellas, lo que retrasa su participación plena en la toma de decisiones empresariales.
Los datos globales respaldan esta realidad. Según el informe Women, Business and the Law 2026 del Banco Mundial, apenas el 4% de las mujeres en el mundo vive en economías con igualdad legal casi plena. El estudio cubre 190 países y revela que solo la mitad de las leyes que deberían garantizar oportunidades económicas para las mujeres se aplican efectivamente, evidenciando que la brecha no es solo cultural, sino también legal.
El WBL mide cómo las leyes y regulaciones influyen en la participación económica de las mujeres, desde los derechos para iniciar un negocio hasta el acceso a la propiedad, al crédito y a la protección frente a la discriminación. A nivel global, menos del 50% de los marcos legales ofrecen una implementación efectiva que permita a las mujeres acceder y permanecer en puestos de liderazgo, lo que limita su capacidad de contribuir plenamente a la economía.
En Paraguay, aunque no existen leyes que limiten directamente la participación femenina, Maidana Viedma señala que es crucial trabajar en condiciones más equitativas, donde la formación y el talento sean los principales criterios para asumir un cargo. “Debemos eliminar las barreras que todavía existen y fomentar más cargos de confianza ocupados por mujeres”, asegura, destacando que se necesita un cambio cultural que permita a las mujeres liderar sin pruebas constantes ni sesgos implícitos.
La presidenta de APEP también enfatiza la responsabilidad y el compromiso femenino: “No debemos tener miedo. Las mujeres somos capaces de liderar y asumir responsabilidades con eficacia, y esto se refleja en nuestra preparación y compromiso al frente de cargos de liderazgo”.
El Banco Mundial coincide: cerrar las brechas legales y asegurar la implementación efectiva de políticas que empoderen a las mujeres no solo mejora la igualdad, sino que impulsa el empleo, la productividad y el crecimiento económico inclusivo. Maidana Viedma concluye que potenciar la economía femenina requiere más oportunidades reales y menos exigencias adicionales, para que Paraguay avance hacia un futuro más equitativo y competitivo.
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