“Para 2026 se proyecta un crecimiento de entre 7% y 10% en las importaciones de vehículos nuevos”, afirmó Miguel Carrizosa, presidente de la Cámara de Distribuidores de Automotores y Maquinarias (Cadam), quien atribuyó esa expectativa a las facilidades comerciales y soluciones de financiamiento hoy disponibles para los consumidores.
Si se cumple esa proyección, el negocio automotor paraguayo podría encadenar tres años consecutivos de recuperación, con un mercado cada vez más orientado a SUV, pick-up y nuevas tecnologías. Para concesionarias, bancos y marcas, el motor sigue encendido.
El mercado automotor paraguayo cerró el 2025 con señales claras de recuperación: ingresaron 38.611 vehículos nuevos, un 11,3% más que en 2024. Las SUV lideraron la demanda, mientras que los híbridos y eléctricos ganaron terreno. Para 2026, el sector proyecta otro año positivo.
Detrás de ese repunte hubo un cambio cada vez más visible en las preferencias del consumidor: las SUV y las camionetas pick-up dominaron el mercado y explicaron más del 70% de los ingresos de vehículos livianos nuevos al país.
Las SUV se ubicaron como las grandes ganadoras del año que, según datos de la Cadam, concentraron el 57,8% de participación total y crecieron 20,8% frente al ejercicio anterior, con 22.326 unidades importadas.
En segundo lugar quedaron las pick-up, tradicionalmente fuertes en Paraguay por su uso mixto entre trabajo y movilidad urbana. Este segmento representó el 23,8% del mercado, con 9.179 unidades, mostrando una leve contracción de 0,9%. Mientras tanto, los automóviles tradicionales siguieron perdiendo espacio relativo y cerraron con 15,6% de participación.
El dato confirma una tendencia que ya venía observándose: el comprador paraguayo prioriza vehículos de mayor tamaño, versatilidad y capacidad para distintos tipos de caminos, además de mayor equipamiento tecnológico y seguridad.
Pero no solo cambió el tipo de vehículo elegido. También comenzó a modificarse la matriz de motorización. Si bien los modelos a combustión continúan liderando, con la nafta y el diésel concentrando cerca del 66% del mercado, los electrificados mostraron uno de los avances más relevantes del año.
Los híbridos y eléctricos sumaron 4.049 unidades en 2025, equivalentes al 10,5% del total importado, con un salto de 65,7% frente a 2024, cuando habían registrado 2.443 unidades.
Dentro de este segmento, el mayor crecimiento correspondió a los híbridos enchufables (PHEV), que avanzaron 187,8% y llegaron a 1.105 unidades. Los eléctricos puros (BEV) crecieron 47,2%, hasta 858 unidades, mientras que los híbridos convencionales (HEV) aumentaron 41,3%, alcanzando 2.086 unidades.
Para el sector, la expansión de estas tecnologías responde a una combinación de factores: mejores opciones de marcas, mayor oferta en concesionarias, eficiencia de consumo y consumidores cada vez más atentos a la conectividad, asistencia a la conducción y costos operativos.
Cadam también destacó que la garantía, el respaldo de marcas oficiales y los servicios postventa siguen siendo decisivos al momento de compra. En un mercado más competitivo, la disponibilidad de repuestos originales y coberturas de fábrica de hasta cinco años o más se volvieron diferenciales clave.
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