Actualmente, unas 150 empresas forman parte de esta estrategia y se encuentran en diferentes etapas de desarrollo: mientras algunas ya están preparadas para exportar, otras todavía buscan consolidar su posicionamiento dentro del mercado paraguayo.
Esa diferencia obliga a trabajar la reputación del país en dos direcciones. Por un lado, construir una imagen sólida de Paraguay en los mercados internacionales y, por otro, fortalecer internamente la confianza en la producción nacional.
“Hay algunas que ya están listas para exportar, que necesitan de una Marca País Paraguay sólida como para poder generar confianza en el exterior. Hay otras que recién están iniciando, pero que están necesitando que esa Marca País no necesariamente solamente sea fuerte en el exterior, sino que sea fuerte también aquí adentro”, explicó.
Competir por algo más que precio
Uno de los puntos centrales planteados por el ministro fue la necesidad de definir sobre qué atributos Paraguay quiere construir su posicionamiento internacional.
Riquelme sostuvo que tanto una empresa como un país pueden optar por competir principalmente mediante precios bajos o desarrollar una identidad asociada a otros diferenciales. En ese sentido, Paraguay debe apostar por factores como la disponibilidad energética, la eficiencia, la calidad y la capacitación de su gente.
“El único diferencial no puede ser precio. Nuestro diferencial tiene que ser otro tipo de cosas”, enfatizó.
Ser competitivo tampoco significa necesariamente ser barato. “Ser competitivo es hacer las cosas de manera eficiente”, añadió.
La construcción de una Marca País sólida permitiría, bajo esa lógica, que las compañías paraguayas pudieran apoyarse en la reputación general del país cuando busquen ingresar a otros mercados.
El desafío es similar al que enfrenta una empresa al construir una marca propia: lograr que determinados atributos sean asociados de manera consistente con Paraguay hasta instalarse en la percepción de consumidores, inversores y socios comerciales.
De marcas paraguayas a marcas regionales
Riquelme explicó que el MIC está poniendo mayor énfasis en mercados regionales y territorios cercanos, en lugar de concentrar inicialmente los esfuerzos únicamente en grandes ferias de Europa o Asia.
La intención es que las empresas puedan probar sus productos, ajustar estrategias y desarrollar capacidad exportadora progresivamente en mercados como Bolivia, el sur de Brasil y provincias argentinas.
El ministro puso como ejemplo que una empresa paraguaya quizá todavía no cuente con capacidad productiva para abastecer al mercado brasileño en su conjunto, pero sí podría comenzar trabajando con una cadena de supermercados del estado de Paraná.
La lógica es avanzar gradualmente hasta conseguir que las empresas paraguayas desarrollen marcas regionales y, posteriormente, puedan aspirar a convertirse en marcas globales.
Innovación para construir una identidad propia
Otro componente de la estrategia será la innovación. Diferenciar una marca no necesariamente requiere grandes transformaciones tecnológicas, sino que puede surgir de pequeños cambios en productos, procesos, presentación, comercialización o modelos de negocio.
“La innovación está en el día a día. La innovación está en cómo uno sale a vender, está en el color que uno le pone al embalaje y, muchas veces, en juntar dos cosas que anteriormente no existían juntas”, expresó.
El objetivo es que esa búsqueda de diferenciación que realizan individualmente las empresas también forme parte de la construcción de la identidad que Paraguay pretende proyectar hacia el exterior.
Una estrategia que comienza dentro de Paraguay
El Gobierno prepara una nueva etapa de posicionamiento interno de Marca País. En octubre está previsto iniciar una campaña acompañada de talleres y acciones de comunicación con empresas licenciatarias.
La intención, según Riquelme, es involucrar a las propias compañías como multiplicadoras de la identidad paraguaya y construir la estrategia mediante un proceso de cocreación entre los sectores público y privado.
“Tenemos que empezar por dentro. Nosotros tenemos que generar esa confianza”, afirmó.
En paralelo, el 18, 19 y 20 de noviembre Paraguay será sede del Foro Iberoamericano de Marca País, que reunirá a profesionales y delegaciones internacionales para intercambiar experiencias sobre construcción y posicionamiento de marcas nacionales. El encuentro incluirá capacitaciones, ruedas de negocios y espacios vinculados al fomento de exportaciones, generación de valor e inteligencia competitiva.
También en noviembre se desarrollará Paraguay Business Week en Ciudad del Este, mientras que para diciembre está previsto el lanzamiento, con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), de una plataforma de comercio electrónico orientada a licenciatarios de Marca País.
La herramienta buscará conectar empresas con proveedores y, al mismo tiempo, funcionar como canal para ofrecer productos, sumándose a la estrategia de llevar progresivamente la producción paraguaya hacia nuevos mercados.
43 empresas se incorporan o renuevan su licencia
En este contexto, el presidente Santiago Peña y el ministro Marco Riquelme encabezaron la entrega de licencias a 43 empresas y proyectos. De ese total, 34 recibieron por primera vez el sello Marca País y nueve renovaron su licencia.
Los licenciatarios pertenecen a sectores como alimentos y bebidas, energía y biocombustibles, tecnología, turismo, indumentaria, diseño y servicios, reflejando la diversidad de actividades que el programa busca integrar bajo una identidad común.
La estrategia articula tres grandes dimensiones —turismo, exportaciones e inversión extranjera directa— con el objetivo de fortalecer la reputación internacional de Paraguay y facilitar que productos, servicios y empresas nacionales puedan proyectarse hacia nuevos mercados.
El desafío trasciende al Gobierno o a las compañías que reciben el sello: supone construir una identidad reconocible que pueda ser aprovechada por todo el ecosistema empresarial paraguayo. “La Marca País la construimos entre todos”, concluyó.
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