Del Real explicó que cuenta actualmente con 10 hectáreas plantadas de aguacate, aunque la producción todavía no alcanzó su techo, ya que varias plantas se encuentran en proceso de maduración. Según estimó, en los próximos años la finca podría alcanzar una capacidad cercana a las 100 toneladas anuales.
El productor señaló que el trabajo se basa en una combinación entre variedades nacionales resistentes y variedades especiales, entre ellas la Hass, una de las más reconocidas a nivel internacional. “Se usan variedades nacionales que son resistentes y se injertan con variedades especiales, específicas, que pueden venir de distintos lados, como Argentina, Chile o Israel”, explicó.
El resultado es un aguacate de menor tamaño, similar al porte de una manzana, con características que lo diferencian del fruto criollo tradicional. “Es más chico y tiene más aceite, más concentración de aceite”, comentó Del Real. Esa condición, sumada a su tamaño más uniforme y práctico para el transporte, lo convierte en un producto atractivo para mercados donde la palta ya forma parte del consumo habitual.
En Paraguay, la producción de Palta Hesãi se comercializa principalmente en Asunción, además de llegar a algunos supermercados, restaurantes y consumidores particulares. Del Real sostuvo que el público local empieza a familiarizarse con el producto, aunque todavía existe una diferencia de precio frente al aguacate tradicional. “La gente ya está entendiendo que es un producto bueno, quizás un poquito más caro de lo que está acostumbrada a pagar por un aguacate normal, pero conveniente para la mesa y para la dieta”, afirmó.
La experiencia exportadora ya tuvo sus primeros pasos. Palta Hesãi envió cargamentos a España y Argentina, dos destinos donde la palta tiene mayor presencia entre los consumidores. En el caso de España, el productor confirmó que el año pasado ya concretó envíos y que para junio prevé realizar una nueva remesa. Argentina, en tanto, se mantiene como un mercado activo, donde el consumo de palta está más instalado.
“Ya hemos exportado a España y a Argentina. A España no exporté este año, pero el año pasado sí, y para junio estamos pensando en mandar algo”, indicó Del Real.
El siguiente objetivo es Chile, un país con alto consumo de palta y que tradicionalmente importa desde otros mercados de la región, como Perú. Según el productor, ya existe interés de compradores chilenos, pero el avance depende de los acuerdos fitosanitarios bilaterales entre Paraguay y Chile.
“Con Senave se tiene que lograr la parte fitosanitaria, los acuerdos bilaterales. En ese trámite estamos con Chile”, detalló. Agregó que, una vez habilitado ese canal, Paraguay podría tener una oportunidad concreta para colocar fruta en un mercado que ya consume grandes volúmenes de palta importada.
Del Real también preside la Asociación de Productores de Frutas Exóticas de Paraguay, un espacio que reúne a productores de diferentes rubros frutícolas. Comentó que no es el único productor paraguayo que trabaja con aguacate y destacó que también hay emprendimientos en San Pedro que vienen desarrollando el cultivo con buenos resultados.
A futuro, el productor no descarta pensar en destinos más exigentes, como Estados Unidos, aunque reconoció que para llegar a ese nivel será necesario ampliar la escala productiva. Por ahora, la prioridad está en consolidar los envíos regionales, sostener la presencia en Europa y abrir formalmente el mercado chileno.
El caso de Palta Hesãi muestra cómo un cultivo todavía emergente en Paraguay puede encontrar oportunidades fuera del país si combina calidad, volumen, acuerdos sanitarios y una estrategia comercial orientada a mercados donde el consumo de palta ya está consolidado.
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